21
ago
2012
Indicadores de cambio de marcha, peligro de muerte en tu salpicadero
Forman parte del equipamiento de los vehículos de última generación y recomiendan circular en marchas que pueden resultar peligrosas para nuestra integridad.

ECO Motive, BlueMotion, GrenLine, ECO Dynamics, drive, Energy, Efficient Dynamics, BlueEfficiency, Efficient Line… La fiebre por el bajo consumo ha afectado a todos los fabricantes, que bajo las más diversas denominaciones ofrecen paquetes de equipamiento encaminados a reducir el consumo de sus automóviles.

Todas estos nombres engloban diversas soluciones mecánicas como neumáticos de tamaño contenido, sistema de recuperación de energía en las frenadas, climatizadores de bajo consumo eléctrico, automatismo start and stop para el motor… elementos que en conjunto pueden llegar a disminuir el gasto de combustible por encima del litro a los 100 kilómetros.

Hasta aquí todo correcto, la polémica estalla cuando alguna de estas 'soluciones' ponen en peligro la integridad mecánica del vehículo y lo que es mucho más grave, la nuestra propia, a raíz del cada día más popular indicador de cambio de marcha. Se trata de un testigo ubicado en el cuadro de relojes que nos va 'soplando' constantemente, mediante unas flechitas, la marcha que debemos engranar para alcanzar un consumo mínimo.

Pues bien, resulta que si obedecemos fielmente las indicaciones de este 'aparatejo' conduciremos en situación de grave peligro. En un automóvil medio como un Seat León TDi 105 caballos, nos indica que subamos de velocidad a sólo 1.500 vueltas, todo con la finalidad de no estirar las velocidades y llegar a la ansiada sexta velocidad lo antes posible. El resultado de esto, es que circulamos valiéndonos de la inercia en exceso, con lo cual perdemos gran control sobre el automóvil. No es lo mismo entrar en una curva con una reserva de potencia bajo el acelerador –y con ello capacidad de tracción para negociar el viraje– que hacerlo con el motor absolutamente 'muerto' lo que nos obligará a reducir una o incluso dos velocidades si queremos recuperar cierto control sobre el vehículo.

De la misma forma, es muy peligroso conducir en una marcha tan larga que obligue al motor a girar en su 'zona pobre' de funcionamiento, con lo cual si tenemos que afrontar una maniobra brusca o un adelantamiento algo 'violento' no disponemos de la más mínima reserva de potencia bajo el acelerador, con lo que nos quedaríamos literalmente 'vendidos' en una sencilla incorporación.

Los fabricantes afirman que se trata simplemente de una recomendación sobre la marcha en la que debemos funcionar, pero si analizamos la cultura automovilística de este país podemos asegurar que muchos conductores se tomarán la marcha indicada como un dogma de fe y harán lo imposible por circular con esa velocidad engranada y ahorrarse así unos centimillos, aunque sea a costa de poner en riesgo la integridad suya y del resto de compañeros de asfalto.

Por: Iván Mingo

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