Planeta motor

Fast and Furious 5: deportivos de película

Coches espectaculares, preparaciones radicales y persecuciones de vértigo. Esta es la esencia de la saga Fast and Furious. Os presentamos en exclusiva los bólidos que Vin Diesel y su banda pilotan en la última entrega, que se estrena el próximo 29 de abril.
Por Fernando Ramos del Val

Si alguien nos pregunta sobre Fast and Furious las primeras palabras que se nos vienen a la cabeza son coches rápidos, vuelcos, derrapes, óxido nitroso o carreras ilegales. No cabe duda que la saga está muy ligada al mundo del automóvil, y en esta última entrega no podía ser menos.

En Fast Five el ex policía Brian O’Conner (Paul Walker) y el ex preso Dom Toretto (Vin Diesel) unen sus fuerzas para perpetrar un robo de diez millones de dólares. Sus coches son la mejor herramienta para lograr su objetivo y escapar de la ley. 

Desde  el Nissan Skyline de primera generación hasta el Corvette Gran Sport, todos ellos han sido modificados para dar lo mejor de sí en esta quinta entrega. ¿Cúal eliges tú?

Chevrolet Corvette Grand Sport 1966

El coche pilotado por el protagonista, Vin Diesel, es sin duda el más espectacular. La abrupta carrocería está realizada por Mongoose Motorsport, el motor Traco L88 incluye carburadores Holley e inyección MSD que transmiten su potencia a los anchos neumáticos traseros en medidas 295/35 R17 montados sobre llantas Halibrand. Detalles como el parabrisas recortado o los escapes laterales Hooker no dejan indiferente a nadie.

 

Nissan Skyline GTR 1972

El primer Skyline ya era un deportivo de armas tomar, pero en esta ocasión transforma completamente su interior para alcanzar unas prestaciones de infarto. Aunque no conocemos su potencia, el motor RB 25 biturbo -tomado de otros modelos de la marca-  junto al escape de titanio Nismo y su escaso peso lo convierten en uno de los GTR más rápidos que existen.

 

De Tomaso Pantera

A principios de los setenta, Ford quiso comprar una marca de deportivos italiana para producir un automóvil que hiciese frente al Corvette de General Motors. Llegaron a un acuerdo con De Tomaso y de esta unión surgió el Pantera, un biplaza de motor central con chasis italiano y corazón americano. Su motor Cleveland 351 de 5,7 litros entrega 310 caballos y lo hacen tan rápido como sugiere su afilado diseño, obra de Ghia Carrozzeria.


Ford GT40 1966

El deportivo original de motor central acoge numerosas mejoras. El motor de 427 pulgadas cúbicas procede de Ford y ha sido mejorado gracias a un sistema de escape artesanal. El equipo de frenos Wilwood le asegura una frenada tan impresionante como su aceleración.

 

Porsche GT3 2002

Una de las versiones más radicales del 996 alcanza los 470 caballos y entre las modificaciones más importantes encontramos el sistema de escape y la jaula antivuelco de AE Performance, las suspensiones Ohlins, el alerón trasero y el volante de inercia del GT3 RS y las llantas de aluminio de CCW.

 

Toyota Supra 1996

El Supra de la cuarta generación es un habitual de la saga. En esta ocasión las modificaciones se centran en su motor – cuenta con un turbo de mayores dimensiones y 100 caballos extra gracias al nitro- para crear todo un ‘lobo con piel de cordero’. También monta para el rodaje unas llantas XXR y un kit estético de Cwest.

 

Gurkha LAPV


Este vehículo militar blindado está basado en el chasis del Ford F550 y pesa seis toneladas. Equipado con un sistema de tracción total con bloqueo de diferenciales y 350 caballos extraídos de un motor 6.4 turbodiésel, el Gurkha no teme a ningún terreno. En Fast Five, lo utilizan las fuerzas especiales en varias persecuciones.