Comparativa

Mazda CX-5 2.2 D VS. Volkswagen Tiguan 2.0 TDI: Juventud o veteranía

Frente a la atractiva juventud del nuevo Volkswagen Tiguan, el Mazda CX-5 propone el ‘plus’ de su experiencia, con un precio y equipamiento sobresalientes que lo convierten en un rival duro de pelar.

Por Iván Mingo / Fotos: Christian Colmenero
Mazda CX-5 2.2 D VS. Volkswagen Tiguan 2.0 TDI

Mazda CX-5 2.2 D VS. Volkswagen Tiguan 2.0 TDI
  • Mazda CX-5 2.2 D VS. Volkswagen Tiguan 2.0 TDI
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  • Mazda CX-5 2.2 D
  • Volkswagen Tiguan 2.0 TDI

El nacimiento de un renovado Tiguan hace menos de un año ha supuesto un reposicionamiento de todos los modelos en el segmento de los SUV; los fabricantes rivales han tenido que reaccionar ante los excelentes argumentos de un modelo que por tradición es un referente natural frente a sus contendientes, al igual que pasa con el Golf entre los compactos.

Mazda ha contestado hace unos meses presentando en el Salón de Los Ángeles el que es el nuevo CX-5, un modelo que incluye una ligera evolución estética y mecánica pero que en absoluto desautoriza las virtudes del que traemos a esta prueba y que está actualmente en los concesionarios. Además, como es propio de un coche en fin de vida comercial, tiene un precio de venta excepcional, sobre todo si analizamos esta edición especial denominada Black Tech y que incluye como parte del equipamiento de serie faros de led direccionales, control de ángulo muerto, cámara trasera, climatizador bizona, freno de estacionamiento eléctrico, navegador, pantalla táctil de siete pulgadas, llantas de 19 pulgadas y cristales traseros tintados entre otros elementos destacados. Todo ello por un atractivo importe que apenas supera los 33.000 euros, y eso que nos referimos a la variante dotada con cambio automático de convertidor de par y seis velocidades.

En el interior nos llama la atención que, pese a que el tamaño del Mazda es mayor, las cotas de habitabilidad son casi calcadas, cuando no ligeramente superiores en el Tiguan, como ocurre con un maletero que es líder por capacidad entre sus iguales, y que además cuenta con el plus que supone desplazar longitudinalmente la banqueta posterior para ganar litros de capacidad o centímetros para las piernas de los ocupantes; una solución que no por conocida deja de ser excepcionalmente recomendable.

Un veterano interesante

En el puesto de conducción del CX-5 notamos cierta ‘madurez’ en el diseño, con una pantalla de navegación algo pequeña y con unos materiales de calidad pero que no destacan por su apariencia. En lo referente a la postura al volante, ésta es similar en ambos, altos y erguidos, si bien en el VW tenemos la sensación de ir más elevados.

Con el motor en marcha detectamos un superior refinamiento mecánico en el Tiguan, lógico si tenemos en cuenta su mayor juventud; en el Mazda la insonorización también es muy buena, pero el propulsor resulta ligeramente menos delicado. Basta echar a andar para descubrir una vez más que en bajas los bloques de VW no son especialmente brillantes, lo que se deja notar sobre todo en las variantes de cambio manual. Eso sí, conforme superamos las 2.000 vueltas el empuje resulta más que contundente, estirándose además ligeramente por encima de las 4.000 revoluciones sin el menor problema. En estas lides, la mecánica del Mazda nos ha gustado mucho porque su superior cilindrada nos permite una utilización más brillante, sobre todo en la citada zona inicial del cuentavueltas, a diferencia de lo visto en su rival. Es una pena que el cambio automático no esté a la altura del conjunto, con una actuación suave y agradable pero algo lenta, lo que provoca una sensación de resbalamiento ya superada en las transmisiones de última generación.

Tiguan, más ágil

A consecuencia de este cambio, el Tiguan es más ágil, sobre todo en zonas ‘retorcidas’. Además, en el apartado de suspensiones, el Mazda prima la comodidad de los ocupantes sobre otras variables, lo que lo hace muy confortable en autopista pero más torpe de respuesta en carreteras cerradas; frente a un VW que en zonas de montaña gira muy plano y muy neutro en sus respuestas, mostrándose sólo ligeramente subvirador a la salida de los virajes si aceleramos con contundencia antes de tiempo.

Uno por veteranía y el otro por su juventud, no cabe duda de que son dos oportunidades de compra excepcional, en la que debes tener en cuenta el valor que le das al hecho de estar a la última para decantarte por el VW frente al excelente equilibrio general y la magnífica relación precio-equipamiento que ahora puedes encontrar en el Mazda CX-5. 

Precio, equipamiento y ficha técnica del Mazda CX-5 2.2 D 2WD

Precio, equipamiento y ficha técnica del Volkswagen Tiguan 2.0 TDI  


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