30
abr
2012
A Bernie no le gusta Internet porque no lo controla, pero no le queda otra... es el futuro de la F1

Esto va a cambiar. De hecho está cambiando ya y en la F1 lo saben perfectamente: en el futuro pasarán a aplicar el Principio General de Juan Palobro… el de yo me lo guiso, y yo me lo cobro. Tienen un producto cojonudo, sus imágenes de televisión, que venden y a su vez diversos canales hacen su negocio gracias a él, pero… ¿será así siempre? Creemos que no. Es más, o se alía con Internet, o frenará el crecimiento natural del negocio.

El futuro tiende a ser tozudo y en su extraña mecánica hay una constante: siempre te alcanza antes de lo previsto, y rara vez es lo que tenías planeado. La Fórmula 1 no es inmune a esta ley de vida y se está adaptando silenciosamente a lo venidero, y lo venidero… llega, llegará, inevitablemente a través de nuestra conexión a Internet.

La carrera de las carreras tiene un producto probado y bien marketeado, y durante años ha incrementado su eco mediático gracias a la televisión. El soltero de oro de las carreras, Bernie Ecclestone, pasará pronto por la vicaría con su chica, Fabiana Flossi, pero a sus casi 82 tacos sabe que su meta final está cerca y antes de dar el portazo tendrá que dejar amarrado el futuro.

Bernie comprendió a finales de los 70 que necesitaría a la tele para meter en casa del aficionado al motor su negocio. Lentamente fue creando la necesidad de su consumo a lo largo y ancho del planeta. Al principio El Canoso pegaba en las puertas de los canales regalando su producto, y poco a poco fue ocurriendo justo al contrario, las teles le buscaron hasta el punto de que acabó cobrándoles por ello... y mucho.

Si crees que los 40 minolles de leuros que pagaba Mediapro -el concesionario español- cada año por revender estos derechos, pásmate con los 72 que paga la RTL germana a cambio de mostrar a Rosberg, Vettel y Schumacher en su país. Los derechos de televisión suman aproximadamente una cuarta parte de los beneficios brutos de FOM, la empresa que organiza todo y que factura unos 1.200 minolles de lebros al año. Pero hay una cifra, pequeñita a día de hoy en las cuentas de FOM, pero que va a crecer exponencialmente y cada año irá a más: los productos de Internet.

La increíble aplicación que han creado los informáticos para dispositivos móviles es una joya del diseño, la usabilidad que aporta utilidades propias de una película de ciencia ficción y elementos visuales no vistos por televisión como la situación exacta de los monoplazas gracias a sus GPS onboard. La aplicación cuesta 22,99 leuros, aproximadamente un leuro por carrera.

El ancho de banda de las telefonicas tanto por ADSL o por 3G crece cada año y aunque en la vieja Europa aún se ofrece el producto de "1 mega", en lugares como Japón, ningún operador ofrece menos de 100, y lo del Giga es moneda común. La tecnología jamás va a congelarse y todos iremos en esta dirección, lo que como consecuencia se puede sospechar que dentro de poco tiempo, seamos los consumidores los que asfaltemos el camino para que sin problemas, las carreras lleguen hasta la palma de nuestra mano exenta de problemas técnicos.

De vuelta a las aplicaciones y programas con conexión directa con la F1, ya tenemos a cambio de aproximadamente un leuro por carrera, acceso a cronos, meteorología, situación de los coches, clasificación… pero… ¿para cuando la propia carrera? Esto acabará llegando tarde o temprano y se saltarán al intermediario de los canales televisivos por una sencilla cuestión matemática. En 2010 la F1 tuvo la bonita cifra de 527 espectadores únicos en todo el planeta según FOM. Si tan sólo un 10% de esos 'usuarios únicos' hubieran pagado un leuro por ver cada una de las 20 carreras de Mundial, multiplicaríamos por cuatro los beneficios de la empresa que maneja todo.

FOM tiene anunciantes globales, de hecho el año pasado le hicieron facturar 150 minolles de lebros, justo la mitad que las televisiones. ¿Crees que estos anunciantes no pagarían encantados el doble por poner su publicidad estática durante toda una carrera en tu iPad? ¿O porque no, en tu futura tele inteligente con conexión a Internet? Bernie se cargaría a una pléyade de canales de televisión, una maraña de contratos, el paddock lleno de cámaras que pueden mostrar a veces lo que no es conveniente… lo que no controla. FOM TV ofrece la imagen general con las cámaras en pista y algo más de ambiente antes y hasta poco después de cada carrera; las teles 'invitadas' a cambio de su bienpagado canon añaden sus imágenes a la señal general. En definitiva, Bernievisión lo controlaría absolutamente todo, y si hiciera falta solmenar a algún Force India de nuevo… pues lo tendría a huevo.

Hay un problema, una pega, un troyano escondido. Internet es un medio poderoso, pero los datos viajan en dos direcciones. Si con la tele, vemos lo que no es echan y poco más, en Internet los consumidores no tienen voto, pero si voz. La prueba la tienes con el ruido organizado con las protestas en Bahréin. Twitter, Facebook y el resto de redes sociales hervían en cuanto a las protestas porque las carreras iban a un sitio, si no indeseable, al menos al que no irías de fin de semana con tu pareja. El reino petroárabe fustiga a sus súbditos, como China a los chinos o Sudáfrica a los sudafricanos negros, y si se salió de éste último destino hace años. Hay quien achaca al ruido organizado la escasez de público asistente a la prueba. En la vuelta previa a la carrera de los pilotos subidos en el camión, saludaban a tribunas semivacías. El GP no fue un exito de público.

El respetable, cliente y pagano directo en el futuro, bien podría clicar en el botón de "No comprar carrera" si no está de acuerdo en que no se celebrase un Gran premio chungaleta. Bernie 'controla' las decisiones de las teles que a día de hoy tienen el monopolio nacional de mostrarte sus carreras; esto es, aunque en Shakir fallaron varias cadenas, tienes que convencer a un puñado de productores, no a millones de teleclientes, así que esta futura situación tendrá que moverse hacia una visión más democrática, transparente y… ¿asiática? El día que haya pilotos chinos o indios de cierto calado, las audiencias de ese país, y por tanto, ciberconsumidores, el desequilibrio puede ser brutal en contra del mucho menos poblado espectro de audiencia europeo.

¿Veremos las carreras en pago-personal-por-visión? Es inevitable. ¿Se cargará la F1 a las teles? Si FOM gana más pasta sin ellas, si. El futuro del negocio en general pasa por la ecuación del principio, que el generador de un producto lo conduzca hasta el usuario final haciéndose cargo de su creación, distribución, y comercialización. Los equipos, e incluso los pilotos ya ofrecen material audiovisual personalizado, ahí tienes el ejemplo perfecto, pero la clave son las carreras en sí. Apenas quedan pilotos que no tenagn Twitter, o presencia en las diversas redes sociales, y por el que envían información, fotos y vídeos.

Fernando Alonso está cerca de alcanzar el medio millón de seguidores a través de la red social del pajarito azul, lo que le hace acreedor de tener más audiencia que muchas cadenas de televisión, ¿que le impide ofrecer contenido propio? Esta es la siguiente vuelta de tuerca de la F1: Internet. Si Bernie metió las carreras en nuestras casas, la siguiente tarea en su agenda será metérnoslas en nuestros bolsillos… y hasta hoy casi ningún plan le ha salido mal, así que ve preparando tu cartera...

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