19
sep
2012
El mercado de pilotos es un gallinero en el que sólo falta Flavio. Te damos cuatro pistas para que lo entiendas mejor...

La noche anterior fue complicada y Virutas se levantaba algo tocado. En ese continuo proceso de oxidación que es la vida, la funda corpórea que encierra al que esto escribe sufre con un par de gintonics cuando antes podían ser muchos más… Virutas se hace viejo, menuda novedad.

Aquella mañana este payo se levantó con el sol ya a media asta, se salpicó el careto cual conejo en un lavabo Roca, y paseó en gayumbos desde su baño hasta la oficina no sin antes realizar un pitstop en la cocina para poner agua a calentar; Virutas sin té mañanero no es Virutas sino un ectoplama que parece haber sido abducido del capítulo inicial de "Walking dead"; sus ojos apenas distinguen bultos de colores, su caminar es vacilante y los gayumbos se le caen por detrás. Menuda escenita.

A la espera de que el calentador de líquido elemento ejecutase su función, se sentó ante el iMac de 21 pulgadas que da a luz a todas sus virutas para ver los emails, las noticias de la agencia, alguna web informativa y… el Facebook. Por esta red social le llegó el sorpaso, la fostia mañanera, la piña en los ojos aún pegados y lagañosos.

Un solitario uno tintado de color Maranello advertía de una comunicación externa de un virutero (dejémoslo en anónimo), que expresaba lo siguiente, atentos:

 

(Literal) "Ya está, Virutas, lo sé, va a ocurrir, lo tengo. Si Lewis Hamilton va a Mercedes y sale Schumacher, uno de los pilotos de Force India, seguramente Paul di Resta, no saldrá del equipo pero dejarán a Jaime Alguersuari como probador para que trabaje con el nuevo motor de Mercedes para 2014 en la sombra y ese año acompañará a Lewis como titular gracias a esta experiencia, y Rosberg se irá a Ferrari con Alonso para seguir como líder del equipo cuando éste se vaya y harán una buena temporada gracias a su nuevo motor de seis cilindros. Ya sabes que Ferrari siempre ha hecho muy buenos motores. ¿Estás conmigo, Virutas?".

 

Er…

pu…

Es que…

Bueno, es que si el té hubiera estado en su lugar natural, en la boca de su consumidor, habría pasado automáticamente a formar parte la exigua y minimalista decoración del ordenador 'Diseñado en California' por Sir Johnatan Ive, alma gemela del difunto Steve Jobs. Con toda seguridad ese sorbo de humeante té hubiera salido expulsado de una sola tos a modo de proyectil líquido tras el síncope sufrido ante tamaña, enrevesada y supercalifragilistica pregunta-respuesta.

Las redes sociales, el Facebook, el tuister, los blogs, las webs como esta que lees y todo lo que conlleva la inmediatez y planetariedad de lo escrito en el ciberespacio abren una puerta mágica a rumores, habladurías y teorías conspirativas propias del Area 51. El entusiasta e imaginativo lector que sostenía esta traída-por-los-pelos teoría demuestra su pasión y cariño por la F1, pero ha tenido que hilar muy fino entre no menos de diez o doce rumores más o menos fiables, coserlos, y darles forma para tramar una sola idea coherente y con sentido propio. Es de arte, eh, pero va-a-ser-de-que-no, mi querido y anónimo virutero.

Las cosas en el mercado internacional de pilotos son mucho más sencillas, y se mira a menos largo plazo -a excepción de un par de equipos que hacen otro tipo de matemática-. Al contrario que muchos sedientos aficionados, la F1 no pone la pasión por delante del sentido común; para entenderlo de manera sencilla hay unas reglas básicas de este sensible mercado y que tienen unas patas muy concretas:

 

1.- Un equipo 'adquiere' un piloto porque es rentable: o se gana con él (y se hacen facturas más gordas) o trae dineros. Ejemplo: Alonso, Lewis, Maldo.

2.- Un año se puede tirar por la borda… dos o tres pueden significar la desaparición de una escudería. Esto significa que la primera regla se aplica a rajatabla. Ej: Jordan, BAR

3.- Un piloto 'crack', de los que sólo hay tres o cuatro, no corre por dinero, sino para ganar (y con ellos llega después el dinero) No quiere un equipo 'normal', quiere un equipo ganador y lo demás le resbala. Uno de estos puede acumular fácilmente unos 100 minolles de lebros en una carrera deportiva media de una década una vez quitados impuestos, comisiones y despilfarros varios… y se habla de que algunos pueden multiplicar esta cifra por cuatro o cinco sin excesivos sudores si apuestan inteligentemente sus cuartos, así que ¿tú crees que les preocupa la pasta, que les quita el sueño, que modifica sus decisiones? La respuesta es no. Ej: Schumacher, que necesita diez o quince vidas para fundirse lo que tiene debajo de su colchón suizo. Sus biznietos seguirán siendo ricos.

 

Con estas tres razones básicas en mente pasamos a echar un vistazo a lo que el Mercadona piloteril ofrece y donde hay tres tipos de producto bien definido:

1.- Los pilotos Premium, pata negra y cortaitos en lonchas finas. Hay pocos, muy pocos, y se los rifan los equipos canela. Entre nómina, bonus por puntos y patrocineitors, pueden levantar entre 15 y 30 Bernies (minolles de leuros brutos) al año. Ej: Los Cuatro Fantásticos: Frigodedo, El Abominable Hombre de las Nieves, El Chavo del Cinco y Caballo Loco.

2.- Los 'del medio', envasados al vacío y que siendo buenos están cortados a máquina pero no a mano, como los buenos jamones. Son tipos solventes de perfil medio o en carrera ascendente que habitan por la medianía de la tabla y que han sido o serán grandes. Deseables, pero no levantan pasiones. Disponibles a razón de entre 3 y hasta 6 u 8 minolles. Tienen que buscarse más la vida con sponsors personales, y está la cosa mu malita en este aspecto. Ej: Webber, Kobayashi.

3.- Los que se venden al peso. Aquí hay de todo, los que traen pasta o los que se la llevan, pero los equipos tampoco se matan por ellos… a menos que sean de los que llegan con la cartera llena. Ej: Glock, Sutil

(Lo siento amigos pilotos, pero esto es asín)

 

Tema mállaners:

Un mállaner no sólo es el que le sujeta el casco en parrilla a su chico; esos son los 'road mánager', sino el que comisionea y zascandilea entre camiones a finales de la temporada anterior con una camisa impoluta, zapatos italianos y un maletín negro. Julian Jakobi, Didier Cotton, Richard Goddard, los Robertson -padre e hijo-, Anthony Hamilton o Flavio Briatore son los más conocidos a los que ahora se les ha unido Simon Fuller, un representante de músicos que lleva a las "Spice Girls" y Lewis Hamilton.

Son conseguidores, abrepuertas, tipos a los que los jefes de equipo cogen el teléfono y se llevan una buena mortaca a cambio de sus servicios. Sin ellos no hay asientos, porque son ellos los que los consiguen en base a que se llevan su parte (y a con frecuencia la reparten). Si no hay dinero a ganar que alimente el anzuelo de la caña… los pescaditos no pican.

 

Una vez dicho todo y para comprender un poco mejor el mercado de pilotos hay que añadir un par de elementos de juicio:

1.- Cuando las negociaciones que-estaban-a-punto-de-cerrarse se zanjan por una nimiedad, un 'quítame estas pajas', automáticamente un piloto puede acabar en un equipo de la cola del pelotón, o peor aún… en su casa. Ej: Webber estuvo de charlas con Ferrari hasta que en Red Bull le dijeron… "no, tú aquí", y le renovaron.

2.- Los carreristas se deben en muchas ocasiones -porque hay que pagarles- a sus 'propietarios' en forma de patrocinadores de sus carreras deportivas y/o contratos previos que a veces no tienen mucho o ningún sentido. Ej: Gary Paffett, que lleva media vida enterrado en el seno de McLaren sacando brillo a los coches de la exposición (e impidiendo el fichaje de ningún otro piloto probador-suplente)

3.- Muchos buenos pilotos se quedan en la estacada porque en sus equipos les piden dinerito y de golpe, por aquello de la economía, no les llega. Ej: cuando el año pasado Ricciardo sustituyó abruptamente en mitad de la temporada a Narain Karthikeyan. El australiano tenía padrino, pero al del indio la tarjeta le llegó al límite de su crédito.

 

Todo esto nos lleva a donde quería llegar Virutas en la epístola de hoy: el mercado de carreristas es uno de los más vivos, cambiantes y sorprendente del planeta Tierra, y lo que a veces se da por hecho, operaciones de decenas de minolles de lebros, se caen de un día para otro tras un par de llamadas que cuestan a razón de 1,9 céntimos el minuto si llamas con Pepephone. Negociaciones en marcha, filtradas muchas veces de manera intencionada para forzar a alguna parte, terminan con frecuencia en la chatarrería mandando al carajo al informante que verazmente la mostró al público.

Hubo quien se rió a mandibula batiente cuando alguien dijo que Webber iba camino de Maranello… Silencios por ambas partes, visitas de Briatore a la sede del Red Army, silbiditos y miradas al cielo por respuesta al cuestionar… Al final se confirmó lo que cierto fue, pero el que se rió olvidó rápidamente aquel pedazo de realidad que mutó en una desfavorable jugarreta del destino. Muchos rumores son realmente ciertos… durante un tiempo; hasta que llega otra realidad paralela que la adelanta por la derecha y la manda al carajal de lo rápidamente olvidable.

 

Moraleja: los rumores, rumores son, la mitad ciertos y la mitad no, pero hasta que no salga el comunicado del equipo -que es el que anuncia esto- no hagas mucho caso por muy excitante que te parezca. Ej: los asientos de Force India tienen siete novios. De lo que nadie habla es de los diez minolles de lebros que piden al que se quiera acomodar en uno de los VJM6 del año que viene. Lo que si te puedo garantizar es que al menos cinco de esos siete no comerán Pollo al Curry en 2013. Me juego un talego de 20. ¿Hace?

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