Turtle Beach continúa su ascenso en el ámbito de la simulación de vuelo con una nueva versión de su sistema VelocityOne H.O.T.A.S. Esta evolución no desata una revolución total, pero sí afina la fórmula: mayor precisión, control más fino y, sobre todo, una experiencia global más dominada. El objetivo es claro: ofrecer un sistema completo, accesible y capaz de competir frente a una competencia cada vez más exigente.
Un poco de contexto
En los últimos años, la marca ha ido ampliando poco a poco su catálogo enfocado a la simulación aeronáutica. Empezó con un yoke, luego lanzó un flightstick y, posteriormente, se adentró en soluciones más integrales como una cabina de simulación. Un ascenso rápido, con la voluntad declarada de proponer un ecosistema global.
Contrario a algunos actores históricos, la firma no se posicionó de forma directa en la ultra alta gama. Eligió una estrategia más progresiva: ofrecer hardware accesible, pero lo bastante completo como para brindar una experiencia real de simulación. Un enfoque híbrido, entre la entrada y el rango medio, que permitió llegar a un público amplio.
El escollo era que este camino a veces carecía de claridad. Había productos que, sobre el papel, parecían muy completos, pero quedaban por detrás de modelos más especializados del mercado. En su momento, Olive probó el VelocityOne Flightdeck, la versión anterior del HOTAS de la marca. Con esta nueva iteración, la intención es ofrecer mayor coherencia y cerrar esas brechas.
El nuevo HOTAS a la FlightSimExpo 2026
Esta nueva versión del VelocityOne H.O.T.A.S. mantiene los fundamentos del concepto original: un conjunto formado por un stick y un throttle doble separado, pensado para cubrir la mayor cantidad de necesidades sin multiplicar periféricos. Se trata de una solución “todo en uno” destinada tanto a pilotos ocasionales como a simracers más implicados.
Pero detrás de esa continuidad, Turtle Beach introduce una serie de mejoras que fortalecen el conjunto. Se busca una experiencia más fluida, más precisa, con una ergonomía mejor gestionada y una lógica de uso más desarrollada. No es una ruptura, sino una evolución coherente del producto. Todo ello disponible por 249,99 € y ya en el mercado.
Las características técnicas y el software
En el plano técnico, este HOTAS ofrece una base sólida con 73 entradas programables y 15 ejes, lo que permite cubrir la gran mayoría de necesidades sin depender del teclado. Todo se apoya en sensores Hall Effect de 16 bits, garantizando alta precisión y una mayor durabilidad con el paso del tiempo.
El sistema incluye también un doble throttle configurable, capaz de operar en modo mono o bimotor, con puntos de referencia táctiles para gestionar la potencia. La resistencia de la empuñadura y de los gas es ajustable, lo que facilita adaptar la sensación a cada tipo de simulación o a las preferencias del usuario.
En lo software, se apoya en su aplicación VelocityOne Flight Hangar, que permite configurar perfiles, calibrar curvas y personalizar todo el sistema. La pantalla en color integrada en el HOTAS permite acceder de forma rápida a datos de vuelo y a ajustes, directamente dentro del juego, sin necesidad de interfaces externas.
La comparación con el antiguo HOTAS
En comparación con la generación anterior, la evolución se nota especialmente en la madurez global del producto. Las bases estaban presentes, pero esta versión aporta una mayor coherencia entre los distintos elementos. La ergonomía está más trabajada y los ajustes se aprovechan con mayor facilidad.

La gestión de ejes y de inputs también gana en precisión, gracias a la mayor uniformidad de los sensores Hall en todos los controles. Esto aporta fiabilidad a lo largo del tiempo y una mayor previsibilidad durante las fases de pilotaje más finas, lo que marca una diferencia real en el manejo del avión.


En resumen, la integración de los componentes y el manejo de las entradas aparecen más precisos y consistentes. El sistema se comporta de forma más predecible en las maniobras delicadas, lo que aporta una experiencia más fiable para el usuario durante las fases de aproximación y precisión.
La opinión de Fred
Se percibe un notable avance en la propuesta. Este VelocityOne H.O.T.A.S no es un golpe de efecto, pero sí representa un producto más acabado y coherente dentro de la gama media. La elección se vuelve más compleja en un segmento que ofrece soluciones técnicas variadas.
Qué funciona especialmente bien: pese a todo, seguimos en una posición intermedia. El tacto puro no alcanza el nivel de las opciones de gama alta, y ahí es donde la diferencia se nota cuando se buscan sensaciones muy finas o muy realistas.
Sin embargo, para un usuario que desee un conjunto sólido, versátil y asequible, sin entrar en configuraciones complejas ni en precios desorbitados, esta nueva versión logra su cometido de forma clara. Y tiene aún más valor para quienes quieran jugar en consola. ¿Acaso su mayor fortaleza podría ser precisamente esa versatilidad?
Con eso, buen vuelo a todos.

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