La pretemporada 2026 de Aston Martin terminó como había empezado: en la incertidumbre. El viernes, en Baréin, la AMR26 fue llevada al garaje más de dos horas antes de la bandera a cuadros. Seis vueltas solo para Lance Stroll, ninguna cronometría significativa, y una sensación de trabajo incompleto a dos semanas de Melbourne.
Un epílogo frustrante, pero coherente con el conjunto del invierno.
Un déficit de rodaje que interroga
Entre un shakedown tardío en Barcelona y los seis días de pruebas en Sakhir, Aston Martin no pudo acumular más de 400 vueltas, es decir unos 2.115 kilómetros. A modo de comparación, Mercedes superó los 5.400 kilómetros en el mismo periodo.
La brecha es enorme. Y no se explica por una simple decisión estratégica.
La AMR26 fue frenada por una serie de problemas que afectan tanto al propulsor del grupo Honda como a la caja de cambios. A ello se suma un concepto aerodinámico totalmente nuevo, la primera creación de Adrian Newey para el equipo, cuya integración con una carrocería extremadamente compacta parece aún delicada.
La asociación entre este paquete compacto y el nuevo motor Honda genera dudas, especialmente en lo que respecta al enfriamiento. El bloque japonés, considerado inferior en potencia y mejorable en fiabilidad, ya ha registrado varias alertas.
Una declaración de Honda. pic.twitter.com/egCYXubyFF
— Honda Racing F1 (@HondaRacingF1) 20 de febrero de 2026
El incidente de Alonso, revelador de tensiones
El jueves, Fernando Alonso no pudo completar más que 68 vueltas antes de detener su monoplaza en pista. Honda reconoció un problema relacionado con la batería, precisando que el incidente había perturbado el plan de pruebas.
En consecuencia, el equipo anunció un programa « muy limitado » para el viernes. Se redujo finalmente a seis vueltas espaciadas, muy lejos incluso de las previsiones más prudentes.
Shintaro Orihara, director general y ingeniero en jefe de Honda en pista, admitió: « Nuestro objetivo principal durante las pruebas de esta semana era acumular kilómetros a nivel del grupo propulsor, verificar la fiabilidad del motor y recopilar datos. Hemos recopilado datos con éxito; sin embargo, no hemos alcanzado el kilometraje acumulado previsto. »
Y añadió: « En general, no estamos satisfechos con nuestro rendimiento y la fiabilidad actuales. Sin embargo, todos trabajamos juntos para encontrar soluciones en Sakura, Milton Keynes y Silverstone. »
Una confesión rara en esta etapa de la temporada.
Un retraso asumido
La fiabilidad no es el único tema de inquietud. El rendimiento puro también plantea dudas. Lance Stroll había estimado la semana anterior que la AMR26 sufría un retraso de entre cuatro y cuatro segundos y medio por vuelta respecto a los equipos punteros.
Antes de su parada el jueves, Alonso reconocía: « Debemos desbloquear más rendimiento. … Estamos un poco rezagados, hay que reconocerlo. »
El doble campeón mundial, sin embargo, se muestra confiado en el potencial del proyecto: « En el chasis, no hay ninguna duda: tenemos el mejor con nosotros. … Creo que encontraremos la forma de tener el mejor coche a la larga. »
La misma tonalidad de Pedro de la Rosa, en primera fila frente a los medios: « Claramente no estamos donde queríamos estar. Somos el equipo que ha completado menos vueltas durante las pruebas de pretemporada. Habríamos preferido hacer muchas más.
Pero el español insiste: « A pesar de ese bajo número de vueltas, contamos con una cantidad considerable de datos para analizar y prepararnos para el Gran Premio de Australia. »
Un inicio de temporada bajo presión
El director del equipo, Mike Krack, resume el estado de ánimo actual: »La principal dificultad ha sido gestionar problemas de fiabilidad que han limitado nuestro tiempo en pista. Eso nos coloca en desventaja de cara al inicio de la temporada. »
El equipo es consciente. La nueva regulación de 2026 impone un conjunto inédito: nuevo motor, nueva caja, nueva suspensión trasera. Todo debe construirse simultáneamente.
Lance Stroll, por su parte, llama a la movilización: »El coche no alcanza el nivel de rendimiento deseado, y sabemos que todavía queda mucho trabajo. La temporada es aún larga.»
Un invierno complicado, una apuesta a largo plazo
Aston Martin aborda entonces Melbourne con un déficit de rodaje, interrogantes mecánicos y un concepto aerodinámico aún en fase de aprendizaje.
Pero el proyecto se inscribe en una visión más amplia. Nueva infraestructura, asociación con Honda, llegada de Adrian Newey: la transformación es profunda. Requiere tiempo.
El problema, en la Fórmula 1, es que el calendario nunca concede mucho.
En Australia, la realidad del cronómetro caerá. Y Aston Martin deberá ya comenzar a recuperar su retraso.