Hamilton cierra la puerta a los rumores de retirada
Lewis Hamilton no dejó lugar a dudas durante mucho tiempo. Interrogado en Montreal sobre las especulaciones acerca de su futuro, el piloto de Ferrari respondió con firmeza, en un contexto donde su adaptación a la Scuderia continúa siendo observada de cerca desde el inicio de la temporada 2026.
El británico, de 41 años, recordó primero su situación contractual. « Sigo teniendo contrato, así que todo está perfectamente claro para mí », declaró. Una respuesta directa a quienes ya imaginaban un final de carrera inminente, tras varios fines de semana difíciles y un nivel de rendimiento aún irregular frente a la competencia.
Hamilton también insistió en su estado de ánimo actual. « Sigo estando concentrado, siempre motivado, sigo amando lo que hago con todo mi corazón, y voy a quedarme aquí todavía un buen tiempo. Así que tendrán que acostumbrarse. » Una frase que resume bastante claramente su posición: el séptuple campeón del mundo no se proyecta hacia una salida rápida de la Fórmula 1.
Desde su llegada a Ferrari, las expectativas son inmensas. El menor resultado en retroceso alimenta los debates sobre su edad, su adaptación técnica y su capacidad para portar el proyecto de Maranello a lo largo del tiempo. Pero Hamilton asegura que la retirada no forma parte de sus reflexiones inmediatas. « Mucha gente ya intenta retirarme, pero ni siquiera está en mis pensamientos. Ya estoy pensando en los próximos cinco años », añadió.
Esta declaración tiene lugar en un lugar simbólico para él. Montreal sigue siendo el circuito de su primera victoria en la Fórmula 1, obtenida en 2007 con McLaren. Casi veinte años después, Hamilton ha vuelto allí con Ferrari en una posición muy diferente: más experimentado, más expuesto, pero siempre decidido a hacer avanzar un proyecto que aún requiere tiempo.
El simulador de Ferrari, una herramienta poderosa pero no siempre fiable
Otro tema importante abordado por Hamilton en Canadá se refiere a su preparación. Antes del Gran Premio de Montreal, el piloto de Ferrari decidió no usar el simulador de Maranello. Una elección notable en una Fórmula 1 moderna donde esta herramienta ocupa un lugar central en la preparación de los fines de semana de carrera.
Sin embargo, Hamilton no ha criticado frontalmente las instalaciones de Ferrari. Al contrario, ha querido destacar la calidad del dispositivo puesto a disposición por la Scuderia. « El simulador es increíble. Es el mejor que he visto y el equipo que trabaja en él es fantástico », explicó.
El problema señalado por el británico se sitúa en otra parte: en la correlación entre el trabajo realizado en el simulador y el comportamiento real del monoplaza en la pista. Según él, las conclusiones extraídas en Maranello no siempre se reflejan una vez en la pista.
« Muy a menudo, trabajas toda la semana en el simulador, luego llegas a la pista y todo es diferente. Los ajustes, las reacciones del coche, los enfoques de las curvas… a veces esto está casi fuera de lugar », reconoció Hamilton.
Esta dificultad no es trivial. En una temporada en la que Ferrari busca aún explotar plenamente su paquete, cada elección de preparación puede influir en el equilibrio del coche, la confianza del piloto y la dirección de trabajo seguida por los ingenieros. Por ello, Hamilton eligió modificar su método para Montreal.
« Para esta carrera, preferí dejar de lado el simulador y centrarme más en los datos, el equilibrio mecánico, el frenado, los ajustes. »
El británico insistió especialmente en la importancia del frenado, un dominio en el que todavía busca recuperar sensaciones perfectamente naturales al volante de la Ferrari. En lugar de pasar por el simulador, Hamilton optó por una análisis más profundo de los datos, de los equilibrios mecánicos y de los enfoques de curva con su grupo de ingenieros.
Una elección puntual, no una ruptura definitiva
Sin embargo, Hamilton no presentó esta decisión como una ruptura definitiva con el simulador de Ferrari. Se trata más bien de un ajuste puntual en su método de trabajo. El séptuple campeón del mundo precisó que continuará usando esta herramienta cuando su aporte le parezca pertinente, en particular para la gestión de energía y algunos parámetros específicos de rendimiento.
Esta matización es importante. En la Fórmula 1, el simulador sigue siendo una herramienta esencial para preparar los circuitos, probar ajustes y anticipar ciertas situaciones. Pero Hamilton estima que su eficacia depende en gran medida de la capacidad del equipo para hacer coincidir las sensaciones virtuales con la realidad de la pista.
Su enfoque canadiense además ha tomado una dimensión particular tras el fin de semana. En Montreal, Hamilton firmó su mejor resultado con Ferrari en un Gran Premio, confirmando que esta preparación diferente al menos le permitió recuperar una mejor dirección de trabajo. El resultado no basta para concluir que el simulador de debe descartarse, pero refuerza la idea de que el británico aún busca el método más eficaz para explotar el coche rojo.
Ferrari, por su parte, continúa su labor de comprensión de la SF-26. Hamilton reconoció que el equipo había trabajado mucho en la fábrica para identificar sus fortalezas y debilidades. « Mucho trabajo se ha realizado en la fábrica para analizar nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades », explicó. « Seguimos tratando de extraer el máximo del paquete actual. »
En la jerarquía, Hamilton estima que Mercedes mantiene una ventaja, mientras Ferrari evoluciona en un grupo más cerrado junto a McLaren y Red Bull. « Mercedes sigue por delante. McLaren dio un gran paso adelante en Miami, Red Bull también. Probablemente estamos en ese grupo detrás de ellos », analizó.
En definitiva, el mensaje que envió Hamilton en Canadá es doble. Sobre su futuro, rechaza claramente la idea de una retirada inminente. Sobre su método de trabajo, demuestra que no duda en cuestionar ciertos automatismos para avanzar más rápido con Ferrari. En ambos casos, el británico quiere retomar el control de la narrativa que le rodea: no se ve en el final de su trayectoria, sino en una fase de adaptación que pretende seguir transformando en éxito.