La Porsche Esports Supercup regresa en 2026 con una evolución sustancial de su formato. Lanzada en 2019, esta competición se ha consolidado como una de las referencias mundiales del simracing, reuniendo cada año a lo más destacado de los pilotos en iRacing. Sin embargo, la octava temporada marca un cambio de rumbo: por primera vez no se limita a ser una mera vitrina de eSport, sino que se convierte en una verdadera vía de acceso al automovilismo real.
Porsche Esports Supercup: el nuevo trampolín hacia el automovilismo

La Porsche Esports Supercup regresa en 2026 con una evolución sustancial de su planteamiento. Iniciada en 2019, esta competencia se ha consolidado como una de las referencias mundiales del simracing, reuniendo cada año a los mejores pilotos en iRacing. Pero la octava temporada trae consigo una transformación: por primera vez, no se limita a ser una mera vitrina de eSports, sino que se convierte en una vía real hacia el automovilismo profesional.
Una competición que cambia de dimensión
Desde sus inicios, la Porsche Esports Supercup ha visto emerger a varios simracers destacados. Nadie duda de que nombres como Sebastian Job o Joshua Rogers han dejado huella en la disciplina, y este último ha dado sus primeros pasos en competiciones reales de autos. El australiano, que ha competido en Porsche Sprint Challenge Great Britain, encarna precisamente esa transición. Ahora, la marca pretende estandarizar este camino. En palabras de Nina Braack, responsable de eSports en Porsche Motorsport, ya no se trata solo de presentar una competición de simracing, sino de estructurar un proceso completo de detección de talentos y llevarlos del mundo virtual a la pista real.

Un formato repensado
Así, la temporada 2026 da inicio con una fase de clasificación accesible por dos vías distintas. Por un lado, campeonatos nacionales como la Carrera Cup Esports Great Britain o North America permiten que los tres mejores pilotos aseguren su lugar. Por otro, un Global Open Qualifier, que se celebra entre el 13 de mayo y el 6 de junio, abre la puerta a todos los pilotos que cuenten como mínimo con una licencia Class C en coches de turismo en iRacing. Después, los mejores de ambas rutas acceden a los campeonatos regionales, del 27 de junio al 29 de agosto. A continuación, los participantes —divididos por continente— compiten en cinco pruebas semanales: de cada región avanzan los ocho mejores a la fase final.








La bolsa total de premios asciende a 30 000 dólares, con 10 000 dólares para el ganador. Aunque esta cifra es inferior a la de años anteriores, ya no es el centro del proyecto. Lo verdaderamente relevante ahora es la puerta de entrada al automovilismo real: al finalizar el campeonato, los cinco mejor clasificados serán invitados a un Talent Shoot-Out en el Porsche Esports Performance Center de Colonia. Este proceso contempla evaluaciones técnicas, físicas y prácticas en condiciones reales. Al final, dos de ellos tendrán la oportunidad de pilotar un coche de competición real, y uno solo resultará seleccionado para ingresar a un programa respaldado por Porsche Motorsport, con el objetivo de participar en una copa monomarca a partir de 2027.
Se podrá seguir la Porsche Esports Cup en el canal de Twitch del fabricante alemán, a partir del 27 de junio.

A leer también


