Trak Racer presentó el TRZ, su cabina pensada para los aficionados a las motocicletas. La firma subraya que se trata del primer simulador de moto concebido para uso doméstico, orientado al público en general y no a entornos profesionales (como salas de arcade, etc.).
TRZ de Trak Racer: un cockpit para motos para el hogar

En Charlotte, durante la SimRacing Expo, se dieron a conocer varias novedades, empezando por el TRZ Motorcycle Racing Simulator. Este producto singular busca llenar una laguna en el ámbito del simracing dirigido a los amantes de las motos. Por ahora, quienes desean disfrutar de sensaciones de pilotaje sobre dos ruedas disponen de pocas alternativas: muchos emplean juegos como MotoGP, Ride o GP Bikes con un mando, mientras otros aficionados montan configuraciones artesanales basadas en cuadros reales de motocicletas o en estructuras modificadas. El TRZ parece apuntar a ese estadio intermedio: una solución específica para uso doméstico, diseñada desde cero para la vivienda.


Una colaboración con RevZED
El desarrollo del TRZ no fue llevado a cabo por Trak Racer de forma aislada. La marca se asoció con RevZED, iniciativa iniciada en 2023 por Kris, un piloto canadiense. Buscaba una experiencia más envolvente tras probar MotoGP 23 con un mando. Así dio forma a su propia solución y la fue documentando en redes. Esta trayectoria se aparta de un desarrollo interno típico de un fabricante y surge de la necesidad concreta de recrear las sensaciones físicas asociadas al pilotaje de una moto.

Sin motor, sin asistencia
Lo más peculiar del TRZ reside en su arquitectura técnica. A diferencia de ciertos simuladores que recurren a motores o a sistemas activos para generar movimientos, el fabricante afirma haber adoptado un enfoque completamente mecánico y pasivo. En la práctica, esto implica:
Con ello se evita cualquier latencia asociada al procesamiento de señales de movimiento.
En el plano práctico, mientras que un cockpit automóvil se apoya principalmente en un volante y pedales fijos, el TRZ exige una participación física significativamente mayor. El usuario induce los movimientos de la cabina al inclinar su cuerpo y al maniobrar el manillar. El objetivo declarado es reproducir los elementos de la conducción en moto: transferencia de peso, equilibrio, la inestabilidad natural y las respuestas dinámicas de la máquina. Además, esta aproximación pretende sortear desventajas de los sistemas activos, como costos elevados, mayor complejidad y un retardo entre la acción del conductor y la respuesta física.


Tres modos de conducción para el TRZ

Con el objetivo de que sea compatible con una amplia variedad de juegos de moto y apto para pilotos con distintos niveles de experiencia, el sistema propone varios perfiles de manejo:
Solo inclinación
Arcade
Simulación completa

Una plataforma personalizable y evolutiva

El TRZ no se propone como un producto rígido. Al contrario, Trak Racer lo presenta como una plataforma flexible capaz de recibir varias extensiones:
La retroalimentación de force no estará disponible en el lanzamiento, pero ya se contempla un kit de FFB que se considera una prioridad para la compañía.
Además, el TRZ es personalizable según el usuario. Se prometen muelles intercambiables, una sensibilidad de los mandos ajustable y la posibilidad de adaptar la carrocería al peso del conductor. Este factor resulta crucial para un cockpit que depende tanto del movimiento y la inclinación del usuario.
El TRZ está listo para conectarse con PC a través de USB y, si bien se menciona compatibilidad con consolas, esa característica se mantiene aún no oficial.
El precio de preventa del TRZ es de 1 999 €, con entrega prevista para mediados de octubre de 2026. La versión está optimizada para PC, y la conectividad es plug-and-play; la compatibilidad con consolas se comenta como posibilidad, pero no está confirmada oficialmente.
