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Prueba del Cube Controls CSX-3: la fórmula al estilo italiano

Cube Controls es una marca italiana reconocida por sus volantes de acabados cuidados y dashboards integrados. En esta revisión nos centramos en la gama Formula, evaluando el CSX-3, el volante más avanzado de esa línea del fabricante.

Prólogo

Este examen se llevó a cabo con un volante adquirido por nuestros medios, sin ningún tipo de convenio con la marca analizada. Se trata de una opinión completamente independiente, basada en la experiencia real con el producto.

Con Cube Controls, todo está en orden

Cube Controls es una firma italiana que se especializa en volantes para simracing, situada en la gama alta del mercado. Se apoya en materiales de primera como fibra de carbono y aluminio mecanizado con CNC. A su catálogo de volantes le acompañan un pedalier (el SP01 Core), guantes y incluso paquetes conjuntos con Asetek, todo disponible directamente desde su sitio web.

Como ocurre en otras casas especializadas, las colaboraciones son parte del juego, entre ellas un volante oficial asociado a una marca de lujo automovilístico. Existen dos grandes líneas: los volantes GT, con perfiles redondeados pensados para una amplia variedad de coches, y la serie Formula, que es la que nos ocupa aquí.

Entre estas líneas se sitúa el volante CSX-3, que encabeza la oferta dentro de la gama Formula. La entrada a esta familia comienza con el modelo F-Core, la opción más básica (pero que ya empieza en 679€). Le sigue el F-Pro, que añade una cantidad mayor de codificadores rotativos, a 1 104€. Y, finalmente, el CSX-3, que mantiene las mismas funciones clave pero integra de serie un dashboard táctil de 4″ y el precio de base parte de 1 629€. En la versión probada, con 6 paletas, el coste asciende a 1 745€, y como es habitual, se entrega con un conjunto de adhesivos para colocar en los botones.

CSX-3 de Cube Controls: Fórmula Premium

Con este rango de precio, es razonable esperar un nivel de acabado superior. En esta generación, el volante presenta un diseño más agresivo, manteniendo una silueta relativamente convencional para un modelo de Fórmula. El cuerpo combina un chasis de aluminio CNC con una tapa frontal de fibra de carbono, lo que confiere una estética áspera y deportivísima. En cuanto a dimensiones, el CSX-3 alcanza una anchura de 28,2 cm y luce una cubierta cerrada con empuñaduras muy firmes, con un grosor máximo de 45 mm.

En la parte posterior se ubican las paletas. En nuestra versión están presentes seis paletas. A cada lado hay dos paletas magnéticas sin juego, con tope final ajustable, y una tercera con eje. Este conjunto está pensado para facilitar el uso de un embrague con un punto de contacto regulable, optimizando la salida de la vueltas.

Botones, codificadores y interruptores como si lloviera

En cuanto a prestaciones, no sorprende: un volante de Fórmula trae una abundancia de funciones, y este modelo no es la excepción. En la cara frontal se disponen 12 botones, dos interruptores deslizantes con LED de activación en la parte superior y cuatro codificadores rotativos en la zona central. Pero la historia no termina ahí: bajo los pulgares se sitúan dos codificadores integrados en las empuñaduras y otros dos en la zona central. Cada elemento es totalmente personalizable en color, y es compatible de forma nativa y completa con la plataforma de simulación empleada para personalizar dashboards. Únicamente dos joysticks multi-direccionales con encoder integrado quedan fuera de la personalización total, pero se perdona por la utilidad general del conjunto.

La gran novedad: un panel táctil de 4″

El rasgo distintivo del CSX-3 frente al resto de la gama es su panel LCD táctil de 4 pulgadas, con una resolución de 800×480 píxeles. En la parte superior se iluminan 17 LEDs RGB para complementar la información mostrada. Al igual que los botones, todo es completamente personalizable mediante la plataforma de software asociada al fabricante. A este nivel de precio, el panel táctil se convierte en un elemento imprescindible: gracias a la integración nativa de la plataforma de dashboards, ofrece acceso a una enorme biblioteca de configuraciones personalizadas, algunas de las cuales imitan fielmente las pantallas de los coches presentes en la simulación favorita. Las LED también se pueden adaptar para emular exactamente la visualización y los colores del modelo de tu coche virtual.

A partir de aquí, se aprovecha toda la potencia que ofrece un dashboard integrado a través de este software: flexibilidad total, posibilidad de asignar funciones para cambiar la visualización sin abandonar el juego, e incluso crear tus propios Dashboards. Es una característica que marca la diferencia, y, como se ha señalado, es totalmente coherente con el rango de precio.

Una imagen de muestra muestra que, perfectamente configurado para trabajar con SimHub, el dashboard integrado puede reproducir con fidelidad la pantalla de la coche en la simulación. El panel permite una personalización cercana a lo que una cabina de competición ofrece, y la integración con LEDs facilita replicar el comportamiento visual del tablero del coche simulado.

Conexión a la base: trae tu código QR

Para enlazar el volante con tu base de simulación preferida, es necesario disponer del código QR adecuado, disponible en los principales fabricantes de hardware de simuladores. Sea Fanatec, Simagic, Cube Controls, Moza… el volante se debe fijar mediante al menos tres tornillos a un sistema de liberación rápida con paso entre ejes de 70 mm. En resumen, es la configuración estándar que ofrecen la mayoría de fabricantes en el mercado actual.

La conexión al PC se realiza mediante un cable magnético artesanal, denominado Q-CONN, que se fija en la parte trasera del volante en su zona inferior. Este método evita sacar de la funda una toma USB, que con el tiempo podría sufrir desgaste debido a las sesiones de juego repetidas.

En nuestra instalación, el CSX-3 se montó junto a un Quick Release Simagic en una base Simagic Alpha. El proceso de instalación fue sencillo; los tornillos y la llave de montaje se incluyen al comprarlo.

Calibración mediante Cubeset, personalización con SimHub

Para alcanzar el rendimiento completo, el ajuste inicial debe realizarse con Cubeset, la solución de software del fabricante. Esta utilidad permite definir colores para los LEDs, asignar las paletas, actualizar el firmware y también gestionar el doble embrague, de modo que puedas establecer un punto de patinaje (bite point).

En resumen: primero se configura el porcentaje de embrague desde el encendido de la transmisión (el punto de patinaje varía de un coche a otro). En la finta, se mantienen pulsadas las dos paletas de embrague y, al encenderse las luces, se suelta una de ellas. La segunda paleta deberá quedar en el punto de patinaje grabado, permitiendo una salida rápida. Luego, se suelta la segunda paleta conforme se acelera. El software, si bien no es extremadamente complejo de manejar, presenta una interfaz muy minimalista. No es la herramienta en la cual vas a pasar la mayor parte del tiempo, pero es funcional. Una vez se actualiza el firmware, podría quedarse olvidado en la carpeta de “pendiente por revisar”.

SimHub acompaña el resto del proceso. Es, sin duda, el mejor aliado para personalizar el volante, llegando incluso a permitir una réplica exacta del volante en el juego. Aunque el software puede parecer complejo, las posibilidades de personalización siguen siendo lo más destacado del mercado. Los Dashboards y perfiles de LED están disponibles de manera razonable en la web, listos para descargar y adaptar a tu estilo de conducción.

El CSX-3 de Cube Controls en la pista

Después de examinar el volante en detalle, llega el momento de probarlo en la pista. En el primer contacto, el CSX-3 da una sensación de dureza: las empuñaduras son prácticamente inexistentes, lo que obliga a usar guantes para una sujeción adecuada. Este podría considerarse su talón de Aquiles, y la casa ha respondido en la colección 2025 con la versión Color Edition, que incorpora un nuevo recubrimiento para las empuñaduras destinado a mitigar este punto débil.

Si hay un tema que chirría, es el sonido de las paletas: ligeramente más alto de lo deseable en las dos paletas centrales, aunque se percibe un tacto firme. Una ventaja es que las marchas ya no se pueden cometer por error tan fácilmente. Una vez superada esa primera impresión, el CSX-3 impresiona por su ergonomía y por la distribución de botones y conmutadores que permanecen accesibles sin soltar el volante. Entre las excepciones se encuentran los cuatro encoders centrales, que requieren posicionar la mano en el centro. Utilizado en prototipos o en F1 con múltiples ajustes en marcha, el volante brilla por su ergonomía, aspecto que siempre agrada para la inmersión. Quizá se echa en falta que los diales situados por encima de las empuñaduras sean algo duros de girar, especialmente con guantes.

Aparte de ello, es un volante de acabado sobresaliente y muy agradable de manejar. En los coches de tus favoritos, las curvas se abren con control y vas sintiendo que tienes entre manos un producto serio. Es un conjunto que satisface ampliamente tanto carreras cortas como pruebas de resistencia o prototipos, siempre que busques una experiencia de conducción nítida.

Una toma de ese rendimiento puede verse en la siguiente imagen, que muestra el conjunto en acción durante una sesión de prueba. El conjunto está claramente encaminado a una experiencia auténtica y profesional.

Un hermoso objeto

La parte dedicada al Dashboard y a los LEDs, cuando se configure con el perfil adecuado, permite reproducir con fidelidad lo que sucede dentro del coche real. La integración nativa con SimHub es un punto esencial, lógico a este nivel de capacidad, y siempre bien recibido. Abre un abanico de ajustes que permiten cambiar de Dashboard en el juego sin regresar al software, gracias a accesos directos en el propio volante. El panel LCD de 4″ con resolución 800×480 ofrece una nitidez bastante aceptable; en mi opinión, su aspecto táctil es más bien un detalle, especialmente si se usan guantes. Aun así, la pantalla aporta un toque de modernidad y funcionalidad que conviene fortalecer. En general, el volante es estéticamente muy atractivo. La combinación de fibra de carbono y aluminio CNC no pasa desapercibida y transmite la sensación de estar ante un equipo de auténtico rendimiento. Ya sea montado en tu simulador o exhibido en un escritorio, es probable que atraiga miradas entre tus amigos entusiastas. Una nota menor: los adhesivos para los botones tienden a desgastarse y a desprenderse con el tiempo, una molestia menor frente a la experiencia global.

Conclusión de la prueba: ¿una fórmula ganadora?

Llevo alrededor de medio año usando el CSX-3 de forma constante. Aunque ciertos detalles menores pueden resultar irritantes, es imposible ignorar que la marca italiana ha conseguido cumplir su promesa. El volante destaca por sus acabados en carbono y aluminio CNC, su ergonomía y las funciones integradas que evitan perder la vista del HUD del simulador. Con la versión actual que incorpora grips mejorados, la propuesta se acerca mucho a un nivel muy alto. Si estás considerando una compra, la Color Edition añade una novedad interesante y merece ser considerada.

Aun así, la inversión es notable y puede inhibir a muchos. Con un precio de entrada de 1 629€ para la versión de 4 paletas, y la necesidad de sumar el coste del QR que elijas, este volante se sitúa claramente en la gama alta del mercado. Suele compararse con opciones de precio similar, como ciertos modelos de marcas emergentes en el sector.

En cualquier caso, dejando de lado sus pequeños defectos, el CSX-3 es, en líneas generales, un excelente volante. En cuanto a la experiencia de conducción, como suele ocurrir con este tipo de producto, dependerá del gusto personal en diseño. Si nosotros damos el visto bueno, te recomendamos probarlo antes de decidir.

Para :
  • Construcción robusta en aluminio CNC y fibra de carbono, con una estética que transmite rendimiento.
  • Diseño ergonómico que facilita el manejo durante largas sesiones de juego.
  • Compatibilidad total con sistemas de simulación y posibilidad de personalización avanzada con SimHub.
  • Dashboard táctil de 4″ que amplía las opciones de monitoreo y configuración en tiempo real.
  • Ofrece un amplio conjunto de botones, interruptores y encoders para control detallado sin interrumpir la conducción.
Contra :
  • Precio de entrada elevado que lo sitúa en la gama alta y puede no ser asequible para todos los compradores.
  • Empuñaduras y joysticks que podrían resultar incómodos sin guantes, según el usuario y el uso.
  • El panel táctil, aunque útil, puede resultar menos cómodo de usar con guantes largos.
  • La experiencia de Cubeset puede parecer minimalista y no está exenta de una curva de aprendizaje para sacar el máximo provecho.

CSX 3 de Cube Controls

  • Tipo: volante de Fórmula F1 / prototipo.
  • Materiales: aluminio CNC y fibra de carbono.
  • Dimensiones: anchura de 28,2 cm; empuñaduras de 45 mm de grosor.
  • Paletas: seis en total, con paletas magnéticas de alta precisión y una tercera con eje para suavidad de cambio.
  • Compatibilidad: funciona de forma nativa con SimHub, lo que facilita la personalización y sincronización con dashboards y LEDs.
  • Precio oficial: a partir de 1 629€ (versión de 4 paletas); versión con 6 paletas suele costar más.

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