¿Quiénes Somos? - Contáctenos

ADUO en la F1: la FIA anunciará pronto las diferencias entre los fabricantes de motores.

¿Qué es el ADUO?

ADUO significa “Additional Development and Upgrade Opportunities”, es decir, oportunidades adicionales de desarrollo y mejoras. Detrás de esta sigla técnica se esconde una de las palancas más relevantes del nuevo reglamento de motores de la Fórmula 1.

A partir de 2026, los fabricantes de motores que participan en la F1 operan con unidades de potencia homologadas dentro de un marco extremadamente estricto. En teoría, las opciones de desarrollo están fuertemente reguladas para contener los costos y evitar una carrera tecnológica descontrolada. No obstante, la FIA también quiso evitar un escenario similar al de 2014, cuando Mercedes tomó una ventaja considerable al inicio de la era híbrida.

El ADUO debe funcionar, por tanto, como una red de seguridad. Si un fabricante queda demasiado rezagado respecto a la referencia en rendimiento del motor, puede obtener oportunidades de desarrollo adicionales. No se trata de una “Balance of Performance” en el sentido clásico: la FIA no entrega más combustible, no quita carga aerodinámica ni altera directamente el rendimiento en pista. El principio es, más bien, otorgar mayor margen de maniobra a un constructor con desventaja, especialmente mediante posibilidades de evolución y ajustes vinculados al techo presupuestario de los motores.

Para ello, la FIA calcula un índice de rendimiento de la parte térmica del motor, el ICE, es decir, del bloque de combustión interna. Esta evaluación no abarca la totalidad del conjunto propulsor, ya que el ERS y la parte eléctrica también influyen de forma decisiva en el rendimiento global. Este punto es crucial: un constructor puede ser evaluado por su motor térmico sin que ello refleje exactamente la competitividad general de su monoplaza o de su tren propulsor completo.

¿Cómo mide la FIA las diferencias?

La FIA supervisa el rendimiento de los motores durante periodos definidos. Para cada fabricante, elabora un índice de rendimiento del ICE a partir de varios parámetros, entre ellos el par motor, la velocidad de giro, la potencia del MGU-K y una ponderación vinculada al impacto de la potencia sobre el tiempo por vuelta.

Si un fabricante acumula un retraso de al menos un 2% respecto al mejor ICE, pasa a ser elegible para el ADUO. El nivel de apoyo depende, a continuación, de la magnitud de ese déficit. Un retraso entre 2% y 4% permite obtener una oportunidad adicional de evolución para la temporada en curso, así como otra para la temporada siguiente. A partir de un atraso de 4%, el mecanismo se amplía, con dos evoluciones posibles durante la temporada en curso y dos más para la siguiente.

La FIA también aclaró que las evoluciones autorizadas no se limitan únicamente al bloque térmico. Una vez concedido el ADUO, los desarrollos pueden abarcar distintos componentes del grupo propulsor: motor de combustión, turbocompresor, sistema de escape, componentes eléctricos relacionados con el motor o el escape, ERS, MGU-K, electrónica de control, funciones hidráulicas, fluidos e incluso contrapesos.

Este marco concede una relevancia estratégica notable a la primera evaluación. Para los motores rezagados, el ADUO puede representar un respiro importante. Para los que encabezan, se trata de un mecanismo a vigilar de cerca, ya que podría permitir a sus rivales compensar parte de la desventaja más rápido de lo previsto.

Una primera noticia esperada tras Canadá

El calendario original proyectaba una primera ventana de evaluación durante las seis primeras carreras de la temporada 2026. No obstante, con los reajustes del calendario, la FIA modificó ese periodo. Ahora la primera fase cubre los cinco primeros Grandes Premios: Australia, China, Japón, Miami y Canadá.

El Gran Premio de Canadá, disputado el 24 de mayo de 2026, cerró esa primera fase de observación. La FIA debe comunicar los resultados a más tardar dos semanas después de esa carrera. En la práctica, los primeros desajustes de rendimiento y la lista de motoristas elegibles para el ADUO deben anunciarse como mínimo el domingo 7 de junio de 2026.

En este momento, la FIA aún no ha publicado oficialmente la lista de los motoristas implicados. Circulan numerosas especulaciones en el paddock, especialmente sobre una supuesta ventaja de Mercedes y las dificultades que enfrentan algunos competidores, pero solo la clasificación oficial de la FIA será definitiva.

La relevancia de este paso es decisiva para lo que resta de la temporada. Una vez difundidos los resultados, los fabricantes elegibles recibirán una notificación detallando sus derechos adicionales. Según el reglamento, las primeras evoluciones podrían introducirse ya en la carrera siguiente, siempre que se cumplan los procedimientos de homologación y los límites fijados por el marco técnico.

Una herramienta de recuperación, no una garantía de rendimiento

El ADUO no garantiza que un fabricante con dificultades vuelva de inmediato al nivel de referencia. Ofrece, simplemente, tiempo, presupuesto y ventanas regulatorias extra para trabajar. El equipo deberá identificar las direcciones de desarrollo adecuadas, validar sus soluciones en banco de pruebas y, luego, implementarlas en pista sin comprometer la fiabilidad.

Por ello, la FIA mantiene un derecho de supervisión. El reglamento prevé que el ADUO pueda ser revocado si el rendimiento observado posteriormente no guarda relación con lo registrado durante la fase de evaluación. La federación puede también intervenir si las evoluciones concedidas confieren una ventaja considerada injusta frente a aquellos que no se beneficiaron del mecanismo.

La primera comunicación relacionada con el ADUO será, por tanto, uno de los momentos técnicos más esperados de los inicios de 2026. No solo indicará quién posee el mejor motor térmico. También aportará una primera pista sobre las fortalezas y debilidades reales del nuevo reglamento de motores y sobre la capacidad de la FIA para mantener un campeonato competitivo sin caer en una corrección artificial de las prestaciones.

Deja un comentario