Es un equipo que ha protagonizado actuaciones destacadas en la categoría Hypercar, aunque en ocasiones ha sufrido problemas de fiabilidad. A pesar de un balance algo mixto por los abandonos y las averías mecánicas, BMW completó una primera temporada sólida y continuó por esa misma senda en la segunda, que todavía se encuentra en curso.
Desde su llegada al WEC, la marca bávara ha logrado dos podios: uno en las 6 Horas de Fuji de 2024 y otro en las 6 Horas de Imola de 2025. En IMSA, los resultados son razonables, con un doblete en la prueba final disputada en Road America.
Con la reciente extensión de las normas Hypercar hasta finales de 2032, que garantiza la estabilidad comercial de la categoría y de todos sus participantes, BMW confirmó su compromiso a largo plazo con esta disciplina. Esto asegura la presencia de un fabricante en una serie que no carece de rivales.
«Estoy muy satisfecho de que continuemos con nuestro exitoso programa Hypercar a largo plazo en FIA WEC e IMSA», afirmó Andreas Roos, director de BMW M Motorsport. «En los últimos años hemos aprendido mucho sobre nuestro BMW M Hybrid V8, hemos logrado avances significativos y nos hemos situado entre los líderes. Por ello, estoy ilusionado y optimista respecto al futuro, especialmente porque la prórroga del periodo de homologación nos ofrece una gran seguridad para la planificación».
Por otro lado, en GT3 la situación es algo más compleja, aunque los BMW han conseguido dos podios (Qatar e Imola); su rendimiento está por debajo de las expectativas.