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En FSExpo 2026, PXN se lanza al simulador de vuelo.

No los esperaba exactamente allí, pero para mi sorpresa sí estaban presentes. Tras haber acelerado notablemente en el simracing en los últimos meses, PXN cambia de escenario y entra oficialmente en la simulación aeronáutica. No se trata de un simple joystick, sino de un ecosistema completo.

Un poco de contexto

PXN no nace de la nada.

La marca china ya tiene una presencia sólida en el universo del simracing, habiéndose positionado durante mucho tiempo como una puerta de entrada asequible con productos simples, a veces imperfectos, pero siempre con un coste agresivo. En el último año se ha dejado ver una clara apuesta: subir de gama, incorporar Direct Drive, adoptar un ecosistema modular… PXN ya no quiere ser solo «la alternativa barata», sino un actor creíble capaz de competir, al menos en teoría, con los nombres ya consolidados del sector.

Este cambio es significativo porque explica directamente su entrada en la simulación de vuelo. Con la serie NAVOS, PXN no altera su estrategia: la amplía. Se mantiene la idea central: ofrecer un ecosistema completo, evolutivo y, sobre todo, accesible, en un mercado donde las soluciones ya asentadas suelen ser complejas y costosas. El fabricante aplica aquí exactamente lo que probó en el mundo del simracing: democratizar el acceso al material sin apuntar de inmediato al segmento más alto, sino construyendo una plataforma capaz de crecer. Thrustmaster y Logitech están en el punto de mira.

NAVOS Flight Series: PXN presenta su oferta completa

Con la NAVOS Flight Series, PXN no va a medias. La firma llega con una visión global: proponer un sistema completo para simulación de vuelo, concebido desde el principio como una plataforma evolutiva y no como un producto aislado. Ya no se trata de vender un joystick o un timón, sino de sentar las bases de un ecosistema coherente que pueda enriquecer sus capacidades con el tiempo.

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PXN quiere permitir a cada piloto virtual construir su configuración de forma progresiva, sin necesidad de invertir de golpe en una instalación compleja o costosa. Cada usuario puede empezar con una configuración básica y luego ir añadiendo elementos conforme a sus necesidades, su nivel y sus usos. Aquí se impone una lógica ya vista en el mundo del simracing: abrir el acceso y hacer que el progreso sea más fluido.

Aviación civil: un cockpit por construir, pieza a pieza

En el segmento de aviación civil, PXN estructura su oferta alrededor del NAVOS Flight Yoke System, con un enfoque claramente orientado a la modularidad. El objetivo no es presentar un conjunto fijo, sino un cockpit que el usuario puede ir ensamblando poco a poco.

Todo gira en torno a un yoke principal evolutivo, al que se suman distintos módulos: un palonero clásico con evolución prevista hacia el Force Feedback, un Engine Control Quadrant completo para gestionar los parámetros del motor (acelerador, hélice, mezcla), y un sistema de trim motorizado. El conjunto se completa con un panel de instrumentos y un panel de radio, para cubrir la mayor parte de las interacciones en un cockpit moderno. El cockpit completo de un Cessna 172, con ligeras variaciones.

Para acompañar este entorno, PXN integra periféricos coherentes como pedales multietapa capaces de alternar entre lógicas Airbus y Boeing, además de sensores Hall Effect de 16 bits que aseguran una lectura precisa y sin deriva de los movimientos. También hay ajustes de resistencia y amortiguación para afinar la sensación según el estilo de pilotaje.

Combate y HOTAS: una aproximación simple… pero coherente

Segundo pilar de la colección NAVOS, el HOTAS complementa el ecosistema con un enfoque orientado a usos dinámicos. PXN apunta aquí a simulaciones de combate, acrobacias y, de forma más amplia, a todo lo que exige una respuesta rápida y precisión, más que un pilotaje “procedimental”.

En lo técnico, el sistema se apoya en un stick de 4 ejes con alta linealidad, diseñado para ofrecer una respuesta limpia y sin zonas muertas. También incorpora sensores Hall, hoy en día imprescindibles para garantizar precisión y evitar deriva con el paso del tiempo. La sensación de pilotaje se puede ajustar mediante ajustes de resistencia y amortiguación, y la ergonomía se cuida con un reposamuñecas ajustable para sesiones largas. Por último, PXN integra de serie un palonero dentro del conjunto, fortaleciendo la versatilidad del sistema sin necesidad de equipamiento adicional.

En definitiva, no hay nada revolucionario sobre el papel, pero sí un conjunto coherente, bien pensado y, sobre todo, adecuado para un público que busca una solución eficaz sin entrar en el segmento más elevado del mercado.

Software: Nexus au cœur de l’écosystème

Pour orchestrer l’ensemble, PXN s’appuie sur son logiciel Nexus, véritable pièce centrale de la plateforme. Son rôle est d’unifier tous les périphériques dans un environnement cohérent, en simplifiant leur configuration et leur utilisation au quotidien. À travers cette interface, l’utilisateur doit pouvoir paramétrer ses contrôleurs, gérer ses profils de vol, ajuster les courbes de réponse ainsi que les différents comportements des axes, et assurer une intégration fluide avec les principaux simulateurs.

PXN se aventura en el Direct Drive con la nueva gama VD

Este aspecto no es menor. En este tipo de ecosistema modular, el hardware por sí solo no basta: toda la potencia recae en la capacidad del software para hacer funcionar el conjunto de forma simple, fiable e intuitiva. Es precisamente ahí donde a menudo se marca la diferencia entre una promesa teórica y una experiencia realmente manejable en la práctica.

La opinión de un redactor sobre esta iniciativa

PXN no llega solo para sumar una nueva gama a su catálogo; lo hace con una intención real. Con NAVOS, la marca no busca competir de inmediato con las referencias de gama alta, sino proponer un enfoque distinto. Su estrategia es clara: facilitar el acceso al flight sim. Una visión que rompe con la idea de un mercado habitualmente percibido como complejo, elitista y financieramente exigente.

Ahora bien, queda lo esencial: la realidad en la práctica. Calidad de fabricación, acabado y estabilidad del software… son precisamente los puntos donde PXN será evaluado. Personalmente, no espero mucho, dada la conversación que escucho entre quienes trabajan en este campo del simracing. Aun así, no se puede descartar alguna sorpresa. Pero una cosa es segura: PXN no viene a seguir la corriente. Proponen una aproximación distinta, y si funciona, no solo podría cambiar su posición, sino quizá alterar el equilibrio del mercado en su conjunto.

Con esto, ¡buen vuelo para todos!

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