El lunes por la tarde, en la autopista A10, los gendarmes de Loir-et-Cher detuvieron a un automovilista a 248 km/h. Además de exceso de velocidad, el conductor dio positivo en alcohol. Su coche se encuentra actualmente confiscado.
Los hechos se remontan al lunes 9 de noviembre. Los gendarmes del pelotón motorizado de La Chaussée Saint-Victor realizaron controles de velocidad en la autopista A10 cuando le mostraron a un conductor la loca velocidad de 248 km/h.
Tras interceptar al automovilista que conducía un sedán, los militares realizaron los controles habituales. Un control que condujo a una prueba de alcoholemia positiva para este conductor descrito como “con prisa por llegar a casa” en la publicación de Facebook publicada por la gendarmería de Loir-et-Cher este martes 11 de noviembre.
Al confundir la autopista con un circuito, la policía revocó su licencia de conducir al conductor. Y su auto fue confiscado durante una semana. Se trata de una primera medida inmediata para garantizar que este “peligro” desaparezca de la carretera. El resto se llevará a cabo en los tribunales. Los automovilistas pueden esperar sanciones severas, lo que les recuerda que la velocidad y la conducción en estado de ebriedad nunca van bien juntas: bien, perdida de puntos, suspensión del permiso de conducir.