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¿Por qué no hacer bricolaje en el simracing?

La tendencia del bricolaje, conocida por su sigla DIY (Do It Yourself, “hazlo tú mismo”), ha tomado impulso en los últimos años en nuestros hogares, en las redes sociales y a través de Internet. Desde la limpieza del hogar hasta la confección de ropa, pasando por la mecánica, hacer las cosas por uno mismo no solo tiene un aspecto económico, sino también una gran satisfacción al haber logrado algo con tus propias manos. ¿El simracing queda al margen de este concepto? Ni mucho menos. Vamos a mostrarte que es totalmente factible diseñar tu propio equipo.

Impresión 3D, ¿el verdadero chollo?

Todos los aficionados a la simulación de carreras estarán de acuerdo en un punto: el equipo puede resultar bastante costoso, ya sea el chasis, el baquet, el volante, el pedalier y compañía.

Si miramos hacia las grandes marcas especializadas, habrá que desembolsar cientos de euros por cada componente, ya sea un pedalier de Fanatec o un volante de Moza. Evidentemente, a ese precio la calidad va a la par: diseño impecable, posibilidad de obtener un volante réplica del de los coches de competición, ergonomía y electrónica de última generación; en resumen, productos de muy alta gama. Y si se suman todos los elementos, la cuenta puede hacerse bastante salada.

Entonces, cuando la pasión se enfrenta al presupuesto, la impresión 3D aparece como una solución a la vez accesible y creativa. Hoy en día, buscando por la red, encontrarás con relativa facilidad planos gratuitos para descargar, ya sea para montar una caja de cambios o un soporte para tu dashboard.

Por ejemplo, podemos mencionar Cults3D, una plataforma donde hallarás numerosos modelos 3D. Ya sean gratuitos o de pago, ofrecen una amplia variedad de opciones.

Modelo de volante disponible en un estudio de bricolaje

Con o sin equipo

Si ya cuentas con una impresora 3D, lo único que tienes que hacer es descargar los planos y empezar a imprimir para montar tu configuración a medida. Aquí entran en juego los profesionales de la creación 3D. Hemos conocido a uno de ellos: DIY Sim Studio. Su creador, Chokry, no se limita a proponer planos listos para usar: comparte también toda su experiencia y sus consejos.

Y ya oigo surgir la pregunta: “«Pero yo no tengo impresora 3D y no sé nada»”. Cierto, pero no hay imposibles. En ese caso, puedes enviar archivos .STL (formato para impresión 3D) a sitios especializados que te imprimirán las piezas y te las enviarán a casa, a cambio de un pago. Eso es precisamente lo que ofrece, por ejemplo, La Francesa de la Impresión 3D, que te permite imprimir tus creaciones o hallazgos.

En cuanto a la robustez, no podemos asegurar nada sin probarlo por nuestra cuenta. También existe una alternativa que parece más resistente para ciertas piezas, como la pedalera, sin dejar de ser asequible: la mecanización en aluminio o acero inoxidable.

Subimos de gama

Pedalera para montar por ti mismo en un estudio de bricolaje

Es perfectamente posible fabricar equipo sólido y duradero. Pero hay que ser realistas: rara vez se dispone de una cortadora láser en casa para producir piezas de este tipo. Afortunadamente, existen empresas especializadas que pueden encargarse de ello, como Ma Pièce sur Mesure, una compañía francesa capaz de fabricar la pieza que necesites. Solo debes enviarles un archivo en formato .DXF correspondiente al modelo que te interese… y, en pocos días, la pieza llega a tu buzón.

«Para un pedalera completa en aluminio hay que contar entre 70 y 80 euros, para acero inoxidable se sitúa alrededor de los 100 euros, incluyendo los gastos de envío», nos comentó Chokri. Cabe señalar que puedes encontrar muchos archivos .DXF en DIY Sim Studio.

Para quienes les guste lo hecho por uno mismo, incluso es posible imprimir en una hoja A4 el modelo y recortarlo a partir de una placa de aluminio o acero que puedes encontrar en tiendas de bricolaje cercanas. El orgullo de lo “hecho a mano” te invadirá desde las primeras vueltas de tu simulador favorito. Además, puedes, si quieres, pasar al load cell añadiendo un pequeño módulo electrónico tipo Arduino.

Y pensarás: ««Sí, pero eso empieza a complicarse para mí»». Tranquilo: Internet está lleno de tutoriales y vídeos explicativos sobre la configuración e instalación de este pequeño circuito en la pedalera.

Un mundo de tornillos

Planos, piezas impresas, load cell… solo falta la tornillería. La instalación de todo el conjunto es la siguiente etapa. Si tienes alma de técnico, podrás hacer tu propia lista de compras y adquirir tornillos, tuercas, arandelas y demás elementos necesarios para completar tu proyecto. No es algo trivial. Algunos sitios te facilitan la tarea indicando un listado detallado de suministros y herramientas necesarias, como DIY Sim Studio. Para cada plan disponible en su tienda, Chokri ha querido simplificarte la vida al máximo: videos y guías de montaje muy detallados, además de la lista completa de material, para que puedas lanzarte a la aventura del bricolaje sin sobresaltos.

Hasta el final del bricolaje

Ya estás enganchado al bricolaje. ¿Por qué no construir tu propio cockpit?

Hablamos del presupuesto de hardware con el volante, el pedalier y otros periféricos, pero también hay que decidir dónde ubicar todo. El mercado ofrece muchas opciones, desde montar en un escritorio (muy económico) hasta chasis sobre columnas hidráulicas (el precio de un coche de lujo); solo tu presupuesto determinará tu elección.

Ejemplo de plano 3D de un cockpit con perfil de aluminio

Es totalmente factible crear un equipo robusto y duradero. Pero, seamos honestos, no es común disponer de una cortadora láser en casa para fabricar piezas así. Por suerte, empresas especializadas pueden encargarse de ello, como Ma Pièce sur Mesure, una firma francesa que fabrica la pieza que necesites. Solo necesitas enviar un archivo en formato .DXF correspondiente al modelo que te interesa… y en pocos días, la pieza llega a tu buzón.

«Para una pedalera completa en aluminio se estima entre 70 y 80 euros; para acero inoxidable, alrededor de 100 euros, con gastos de envío incluidos», nos comentó Chokri. Cabe mencionar que puedes encontrar archivos .DXF en la misma plataforma de DIY Sim Studio.

Para los más manitas, incluso es posible imprimir la plantilla en una hoja A4 y recortarla para montarla en una lámina de aluminio o de acero que puedas adquirir en tiendas de bricolaje cercanas. La satisfacción de haberlo hecho tú mismo te acompañará desde las primeras vueltas. Además, siempre puedes, a tu gusto, avanzar hacia un load cell añadiendo un pequeño módulo electrónico tipo Arduino.

Es posible que pienses: «sí, pero esto parece demasiado complejo para mí». No te preocupes: la red está llena de tutoriales y videos que explican cómo configurar e instalar este pequeño circuito en la pedalera.

Los límites del bricolaje

Así es: a priori, el bricolaje tiene mucho a favor: precios más accesibles, personalización infinita y la satisfacción de “lo he hecho yo”. Pero hay que ser realistas: no todo es tan sencillo. ¿Una pieza impresa en 3D durará tanto como un modelo de una gran marca? Dependerá de la calidad del material, de los ajustes de impresión y del uso que se le dé. Lo mismo ocurre con el aluminio cortado: es resistente, pero también hay que saber ensamblar y no subestimar la precisión necesaria.

Y hay que sumar el factor tiempo: encontrar los archivos adecuados, lanzar impresiones que a veces se extienden durante días, pedir las piezas que faltan y ensamblar todo… una verdadera prueba de paciencia y perseverancia. Sí, el bricolaje es como una carrera de resistencia: se prepara durante mucho tiempo, pero la meta vale la pena.

Para concluir

En último término, el DIY en el ámbito del simracing es una cuestión de elección. Algunos preferirán gastar para conseguir un material listo para usar, eficiente y con garantía. Otros disfrutarán ideando, construyendo y afinando su set-up pieza por pieza, incluso si implica dedicarle tiempo y esfuerzo adicional.

El simracing ofrece ahora esa libertad: comprar algo ya hecho y funcional, o poner un poco de mano para crear un cockpit único, hecho a medida. En cualquiera de los casos, lo esencial sigue siendo el mismo: sentarte al volante y vivir tu afición al máximo.

Y tú, ¿has probado el bricolaje? Cuéntanoslo en los comentarios!

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