¿Preocupación en Mercedes? Desde su victoria en Canadá con George Russell, la escudería alemana ha atravesado un momento complicado en la temporada. En las tres últimas carreras, su piloto estrella no ha logrado subir al podio; en la última, no pudo sumar puntos en ninguna de las carreras para Antonelli, y la fiabilidad de sus monoplazas ha sido frecuentemente cuestionada. Aunque en ocasiones anteriores el ritmo de su coche parecía verse afectado por las temperaturas extremadamente altas, como en Austria, la actuación de Mercedes en condiciones de temperaturas frías y lluviosas en Spa-Francorchamps genera dudas sobre su rendimiento. George Russell, uno de los pilotos del equipo, calificó esa actuación como la peor de su temporada y pidió a la estructura que tome medidas urgentes para mejorar.
El piloto inglés terminó con una diferencia de más de treinta segundos respecto a Oscar Piastri, ganador de la carrera, y no logró acercarse a la pelea por el podio que protagonizaron Charles Leclerc y Max Verstappen. Sin duda, fue un resultado decepcionante para Russell, quien buscaba recuperarse tras un Gran Premio en casa que ya había sido complicado. En declaraciones a Planet F1, Russell expresó: «Hicimos lo máximo posible en términos de resultados, pero la performance fue muy frustrante», y añadió que en los próximos días se realizarán análisis para encontrar las causas del bajo rendimiento.
Resultados ligados a las nuevas directrices de la Fórmula 1, según Russell
El piloto británico manifestó: «Es fundamental entender qué es lo que está ocurriendo y por qué hemos dado un paso atrás tan importante. Con las condiciones actuales, uno pensaría que nuestro coche debería rendir mejor, pero en realidad estamos en nuestro peor momento de la temporada. La semana que viene nos sentaremos a analizar toda la situación». Russell tiene una hipótesis: considera que los problemas que arrastra desde hace varias carreras tienen su origen en las modificaciones en el alerón delantero que hizo el equipo desde el Gran Premio de Barcelona. Una actualización que, según piensa, habría alterado la dinámica del monoplaza, haciéndolo más nervioso e inestable.
«Claro, en Barcelona modificamos el alerón delantero y luego tomamos una dirección diferente para compensar ese cambio. Desde ese momento, hemos visto un retroceso notable en la estabilidad y manejo del coche. La sensación al pilotar no es igual a la de inicio de temporada; falta estabilidad en la parte trasera y ello nos lleva a cometer más errores, tanto Kimi [Antonelli] como yo», explicó Russell.
Inicialmente considerado un candidato al título tras un arranque lleno de podios, Russell ahora se encuentra en peligrosa cercanía a Charles Leclerc en la clasificación general y a más de cien puntos del líder absoluto, Oscar Piastri. Aunque hizo vinculación entre las nuevas regulaciones técnicas sobre los alerones flexibles y su bajón de rendimiento, Andrew Shovlin, director técnico del equipo Mercedes, recordó que no han sido esas unicas modificaciones. El equipo también introdujo varias piezas que, probablemente, afectaron el comportamiento del monoplaza y contribuyeron a estos problemas.
Las evoluciones técnicas que incrementan la inestabilidad del coche
Shovlin comentó: «Es probable que esto esté ocurriendo en todos los equipos. Estas directrices, que buscan limitar ciertos aspectos aerodinámicos, no mejoran la estabilidad general del coche. Nosotros probamos ese nuevo alerón en Montreal y funcionaba bien. La realidad es que otras escuadras parece que encuentran mejor equilibrio, y sin duda hay soluciones para nosotros. No solo se trata del alerón delantero; hubo cambios en varias partes de la aerodinámica y debemos aprender mucho todavía».
El ingeniero no descartó la posibilidad de realizar nuevos ajustes en la próxima carrera en Budapest, donde las altas temperaturas podrían complicar aún más la situación. «Todo dependerá de las piezas disponibles y del alcance de las modificaciones. Muchos elementos han sido modificados en las últimas semanas, y quizás sea necesario realizar cambios adicionales para contrarrestar estos efectos», agregó.
Esperanza de recuperación en el GP de Hungría
Las posibles modificaciones en el coche en la próxima carrera en Hungaroring serían muy útiles para Mercedes y sus pilotos, especialmente para Kimi Antonelli, que atraviesa una fase difícil tras un inicio prometedor en su primera temporada en la Fórmula 1. Después de subir al podio en Canadá, el joven italiano no ha sumado puntos en las últimas cinco citas y sufrió un fin de semana complicado en Spa, donde terminó en 16ª posición.
Antes del parón de verano, Mercedes tiene la esperanza de obtener un resultado destacado en un circuito que históricamente ha sido favorable para ellos, con dos poles en las últimas tres ediciones y un tercer puesto en 2022 con Lewis Hamilton, justo por detrás de las McLaren. La pregunta que muchos se hacen es si la tendencia se repetirá este año. La respuesta llegará durante este fin de semana, en la carrera que se disputará en Budapest, en el Hungaroring.