Las opciones de McLaren con los diferentes motoristas: ¿Mercedes o Ferrari?

El equipo británico afronta una nueva temporada en la que su unidad de potencia no está a la altura y teme no poder retener a su piloto estrella.
Por Sergio Martínez
©Sutton

Tiempos sombríos para McLaren, y desafortunadamente y no es noticia. El equipo no levanta cabeza desde que comenzó la era híbrida de la Fórmula 1. Tras un primer año con unidad de potencia Mercedes, el motorista que más rendimiento ofrecían, se convirtieron en el equipo que peores resultados sacó, momento en el que decidieron cambiar la relación con Mercedes por Honda, que deseaba retornar a la Fórmula 1.

El acuerdo con Honda fue altamente beneficioso para McLaren. El equipo pasaba de pagar a un proveedor de motores a tener a toda una fábrica trabajando para ellos, una fábrica que además de no cobrar por los motores, pagaba al equipo, así como se hacía cargo de gran parte del presupuesto. Esto le solucionó la vida al equipo, que no solo pudo firmar a dos campeones del mundo como Fernando Alonso y Jenson Button como pilotos sino que además se pudo olvidar de la engorrosa tarea de buscar un patrocinador.

Desafortunadamente, falló otra de las partes fundamentales; el rendimiento. De Honda se esperó que llegaran con los deberes hechos, con un motor más que probado que fuera capaz de hacerle frente a los potentes Mercedes. Sin embargo, un primer día en el que ni siquiera fueron capaces de sacar el coche a pista fue premonitorio de todo lo que vendría después. Más allá del rendimiento, que no fue bueno, la unidad de potencia Honda fue un sin fin de problemas de fiabilidad. A más problemas, menos kilómetros, menos datos obtenidos, más dificultad para avanzar.

Mucho se habló del sistema de 'tokens' que solo te permitía realizar pequeñas modificaciones sobre el motor, lo cual teóricamente era una limitación para Honda a la hora de ganar potencia a un propulsor que no estaba a la altura de los rivales. Pero para 2017, dicho sistema se abolió y los motoristas tenían la oportunidad de reinventarse. Tras dos años repletos de problemas, se esperaba soluciones de Honda. Sin embargo...

Algunos ingenieros no se explican el famoso fallo del depósito del aceite, pues es un falló que ya sufrían los vehículos de competición décadas atrás, donde por ejemplo un continuado paso por la famosa curva del Raidillon acababa costando roturas, pero al mismo tiempo, un fallo mil veces solucionado. Los test de pretemporada 2017 se han saldado con un resultado desastroso para McLaren Honda, donde la pregunta más hiriente era si iban a ser capaces de llevar el coche a meta en la primera carrera del año.

Desde Honda han manifestado no estar preocupados por los pequeños problemas de fiabilidad, pues aplicarán soluciones que ya conocen. Sí se han mostrado más preocupados sin embargo por la falta de potencia del nuevo motor. No han dado el rendimiento esperado, no han llegado al nivel de Mercedes en 2016 y además el resto de rivales ha dado un salto de calidad, aumentándose la distancia.

Los más pesimistas ya dan la temporada por perdida, pues a pesar de haber una relativa evolución libre para los motores, también existe una fuerte restricción de motores al año, lo que probablemente acabe significando un alto número de sanciones a lo largo del año. Y sobre todo, no hay confianza en que Honda arregle durante la temporada lo que no ha sido capaz de hacer en algo más de tres años. La situación se vuelve más delicada aún si se piensa en que el piloto estrella del equipo, Fernando Alonso, finaliza contrato después de la presente temporada, y desde el equipo británico no hay nada a lo que acogerse para tratar de convencer al asturiano de que permanezca con ellos.

O quizás sí. Y es que desde el mismo instante que el motor Honda comenzó la temporada, de forma poco afortunada, crecieron diferentes rumores. No tardaron en salir rumores de un cambio de motor por una unidad de potencia Renault, rumores que fueron tildados de falsos por el equipo McLaren. Ahora, es el turno de los motores Mercedes, que esta temporada suministran a un equipo menos que la pasada temporada tras el cierre de Manor.

Sin embargo, y aunque el aficionado quizás esté deseoso de un cambio, este se torna altamente complicado, ya que implicaría un rediseño de vehículo, algo que no se puede hacer de la noche a la mañana, y menos aún con compromiso de competitividad. Y sobre todo, se torna casi imposible si se piensa en las implicaciones económicas que estroe tendría, pues como se comentó anteriormente se pasaría de nuevo de cobrar por los motores a pagar, más allá de las compensaciones económicas que hubiese que afrontar por la rotura unilateral de contrato.

A fin de cuentas, se trata de un equipo que lleva años sin un patrocinador fuerte y que más allá de querer, quizás ni siquiera pueda ser capaz afrontar algo así. Tampoco existe la figura de un jefe “harto” de la situación, pues la junta directiva decidió revelar de su cargo a Ron Dennis y su sucesor, Zak Brown parece tener, al menos de momento, suficiente paciencia.

Algo más factible sería que Honda, tras un nuevo fracaso, decidiera abandonar la Fórmula 1 al final de la presente temporada, momento en el que McLaren debería de buscar un nuevo motorista. Si el equipo británico no llega a un acuerdo con ningún motorista, la FIA dispuso una ecuación por la cual un motorista tendría la obligación de suministrar a cualquier equipo, y dado que los tres motoristas restantes suministran a tres equipos, se podría llegar a ver algo tan curioso como un Mclaren Ferrari. El tiempo dirá.

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