Análisis del GP de España de 2012: Venezuela vive la victoria

Primera victoria para Pastor Maldonado en la F1

Noche que clarea y los primeros rayos del sol queriendo arañar el horizonte. En Venezuela no gozan del favoritismo europeo a la hora de ver carreras de Fórmula 1: tienen que madrugar y trasnochar para disfrutarlas cuando aquí estamos placidamente comiendo o tomando el aperitivo. Pero ayer no había ni sueño ni café: los nervios mantuvieron despiertos a una afición poco acostumbrada a las alegrías. Y es que Pastor lo ha logrado: ha hecho historia y, seguro, nadie lo olvidará en mucho tiempo. Ahora más que nunca, Venezuela vive la Fórmula 1. Venezuela vive la victoria.
Por Héctor Campos
© Ana Zoe Marí Pastor Maldonado se prepara para el GP de España

Todavía no había salido el Sol cuando en Venezuela un buen número de incondicionales se plantaba delante del televisor para esperar con ganas e ilusión lo que podría convertirse en un día inolvidable. La clasificatoria del sábado, con esa Pole inesperada pero completamente merecida ante la ilegalidad del equipo McLaren, le situaba a Pastor en la mejor posición para completar un sueño que nunca antes habían vivido en Venezuela.

Aunque Fernando Alonso les quitó la sonrisa en la misma salida, la estrategia y el buen pilotaje de Maldonado hicieron el resto. Fue así cómo en Venezuela se despertaron saltando y gritando, mientras que en España nos conformábamos con un segundo lugar que sabe a victoria después de los problemas del F2012. El quinto ganador diferente ha hecho acto de presencia para animar el Mundial más colorido que se recuerda desde 1983, con cinco coches diferentes ganando las cinco primeras carreras, un empate a puntos en la primera posición y los siete primeros pilotos del Mundial separados por sólo 20 puntos (ver Clasificación de Pilotos). Hasta ahora, nueve pilotos diferentes han pisado los 15 escalones de los cinco podios disputados hasta hoy. Nadie se atreve a hacer apuestas. Incluso en Ferrari están desconcertados: han doblado a un Red Bull Racing. La nueva Fórmula 1 de Pirelli es extraña, muy extraña.

 

LOS DUROS PRIMEROS PASOS
Hasta ahora, la historia de Venezuela en la Fórmula 1 era apenas inexistente: sólo tres  pilotos venezolanos habían probado el sabor de la velocidad en estado puro de la máxima especialidad. Hay que remontarse hasta 1960 para recordar a Ettore Chimeri, nacido en la italiana ciudad de Lodi (cerca de Milán), pero trasladado a Venezuela junto a toda su familia, nacionalidad con la que disputó una única carrera de Fórmula 1: el Gran Premio de Argentina de 1960, prueba que tuvo que abandonar a los mandos de un Maserati.

También con raíces italianas llegó a la Fórmula 1 el bicampeón de motociclismo (1975 y 1978) Johnny Cecotto, nacido en Caracas y primer piloto nacido en tierras venezolanas en pilotar un Fórmula 1. Tras una carrera motociclista internacionalmente reconocida, y después de lograr el segundo lugar de la Fórmula 2 de 1982 –empatado a puntos con el ganador, Corrado Fabi–, este apasionado de la velocidad probó suerte en la máxima especialidad de las cuatro ruedas de la mano de Theodore-Cosworth. La ilusión de los venezolanos creció cuando en la segunda carrera del mundial de Fórmula 1 de 1983 (Estados Unidos del Este) Cecotto logró el sexto lugar, sumando su primer y único punto, tras una remontada espectacular desde la decimoséptima posición de la parrilla de salida.

Desgraciadamente, Cecotto sufrió los problemas financieros de su equipo, e incluso no pudo participar en varias carreras ese año a causa de la retirada de su escudería. Al año siguiente fue el compañero de equipo de Ayrton Senna en Toleman-Hart, y las cosas no fueron bien desde el principio: sumó cinco retiradas consecutivas y una ausencia (San Marino). Tras un noveno lugar en Canadá y dos nuevos abandonos en Estados Unidos del Este y Estados Unidos, sufrió un aparatoso accidente durante la clasificatoria del Gran Premio de Gran Bretaña. Sus dos piernas rotas y la pérdida de sensibilidad parcial en sus pies le obligaron a retirarse de la Fórmula 1, aunque se cree que tenía contactos con escuderías prestigiosas, como Ferrari y Williams, para continuar su carrera en la Fórmula 1.

Ayrton Senna con el Toleman TG183B por delante
de su compañero Johnny Cecotto (GP de Sudáfrica 1984)

 

LOS VENEZOLANOS DEL NUEVO SIGLO
Después de Cecotto, Ernesto Viso logró participar en los entrenamientos libres del Gran Premio de Brasil de 2006 para Midland –Spyker más tarde, y Force India actualmente–. Desgraciadamente para él, el sueño de convertirse en piloto titular no dio sus frutos, y regresó a la GP2, donde ya había logrado un quinto lugar en el campeonato de promoción. Pero su regreso a la GP2 en 2007 estuvo marcado por un brutal accidente en Francia, en el trazado de Magny-Cours, que forzó su retirada del campeonato. Al año siguiente ficha por el equipo HVM Racing para disputar la IndyCar Series, donde actualmente compite con el equipo KVRT.

El siglo XXI parece más propicio para los pilotos venezolanos en todas las categorías. Después de ganar la GP2 con una clara ventaja sobre su más directo rival, Sergio Pérez –actual piloto de Sauber–, Williams conforma a Maldonado como piloto titular para la temporada 2011 de Fórmula 1. El piloto expresó en un comunicado lo que significaba para él y para Venezuela el inicio de su andadura en la categoría reina.

"Es un privilegio ser seleccionado por Williams. Es la culminación de un gran año. Tendré la oportunidad de demostrar mi talento en la Fórmula 1. Será la primera vez en casi tres décadas que un criollo pilotará un monoplaza de Fórmula 1. Trabajaré duro para devolverle a mi país el apoyo que me ha brindado".

Y mucho ha trabajado para convertir la dura temporada pasada –sólo logró un punto en Bélgica, récord de malos resultados para la histórica escudería de Frank Williams– en una esperanzadora promesa vestida de realidad. Porque Pastor se ha resarcido del error de la última vuelta del Gran Premio de Australia, en la que se estrelló al intentar alcanzar a Fernando Alonso por la cuarta posición.

Pastor Maldonado espera en la parrilla de salida del GP de España 2012

 

LOS INICIO DE MALDONADO
El primer contacto serio de Maldonado con la competición automovilística se produjo cuando tenía 7 años con los clásicos kart. Tras ganar las Winter Series de Renault en 2002 y 2003, probó suerte en la Fórmula 2000 de Italia, donde consiguió el título de 2004 y le encaminó a la Fórmula 1 de la mano del equipo Minardi (actualmente, Toro Rosso).

Para un joven piloto de 19 años acostumbrado a monoplazas que a penas alcanzaban los 200 caballos de potencia, subirse a una máquina de 900 fue algo brutal. Pero Pastor dio la talla y no tardó en formar parte del Programa de Desarrollo de Pilotos de Renault, ya en 2005, proyecto organizado para descubrir nuevos valores para Fórmula 1. Una mala experiencia con el equipo DAMS en la GP2 le hizo abandonar la competición para adentrarse en las World Series con Team Draco, donde terminó tercero, dejando un muy buen sabor de boca.

Aquel año, 2006, Pastor logó una victoria memorable en Mónaco, mientras que el mismo fin de semana ganaba Hamilton en la GP2 y Fernando Alonso en la Fórmula 1. Entonces no lo sabía, pero pronto Pastor iba a enfrentarse contra ambos en la categoría reina. En 2010, con el equipo Rapax, ganó por fin la GP2 tras varios y serios intentos, y se convirtió en el primer piloto latinoamericano en conseguirlo, batiendo el récord de victorias en una temporada, tras seis triunfos en Estambul, Valencia, Silverstone, Hockenheim, Budapest y Spa-Francorchamps.

 

MÓNACO, EL TRIPLETE
En la actualidad los venezolanos que compiten con coches de fórmula en todo el mundo son muchos más que hace una década, cuando a penas se podían contar con los dedos de una mano. Casi una veintena de valientes que demuestran el creciente peso de este país en el automovilismo mundial, desde la IndyCar (Viso), hasta la GP2 (Cecotto, hijo de Johnny), pasando por la Indy Light, la Fórmula Abarth (Samin Gómez) o la Fórmula Renault (Valeria Carballo). Todos han tenido o tienen su vista puesta en la Fórmula 1 y, quién sabe, quizá dentro de algunos años hablemos de ellos aquí.

Pero ayer fueron el campeón mundial Kimi Raikkonen y el bicampeón mundial Fernando Alonso los que aúpan a Maldonado en lo más alto del podio, y ganarse la confianza y el respeto de los más grandes en una competición tan fría, impersonal y cruel como esta, donde no hay ni amigos ni compañeros, no es fácil. Pastor mira a todos por encima, desde ahí arriba, deseando que el sueño no termine. Y es que sigue siendo el único piloto en conseguir dos victorias consecutivas en las dos categorías previas a la F1 (Word Series y GP2) en el difícil y siempre carismático trazado de Mónaco (2007 y 2008). Quizá complete su triplete de trofeos monegascos al ganar también en la Fórmula 1. Lo veremos en la próxima carrera.

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