29
oct
2012
La de cal: El Red Bull va como un tiro. La de arena: Alonso no se va a rendir. Nos lo vamos a pasar bien en la recta final...

Cuando sales de copas por Singapur, siempre te ofrecen la sangría nacional, el llamado Singapur Sling, un brebaje rojizo que tiene cierto regusto a piña y cereza y se vende de manera comercial en unas botellas de color rojo mate de aluminio. Se conoce que a Sebas Vettel le sentó de cine, porque desde que estuvo en la ciudad-estado asiática, se ha encaramado en el liderato y desde entonces no ha dejado de mantener a raya al resto. Ni una sola de las vueltas que ha dado en carrera  desde entonces ha tenido a nadie por delante, y con el ritmo en carrera del germano… eso equivale a una cosa: que es muy difícil que se le escape la victoria, y esto es lo que ha pasado en las últimas cuatro carreras seguidas. Cuatro de cuatro. Imparable.

—Cheeeeee, Virutaaaaas… no tan rápido, colegaaaaa. —Respondió Alonso, que se agregaba a la escena.
—Pero si el Frigodedo tié un pepinaco que despeina...
—Siii, pero mira lo de hoy, no me digas que es inalcanzable, que en unas pocas vueltas más… y quien sabe. —Dijo el de Oviedo.
—Si pero porque Webbo se quedó sin el KERS, cachondo.
—A mi nadie me pregunta como lo hago. El caso es que salía quinto y acabé segundo. Ahora sólo falta que en mi equipo se espabilen y funcionen los inventos a ver si le derrito el Frigodedo al rubiales del flequillo.
—¿Y cómo lo vas a hacer, le vas a apuntar al helado con tus ardientes escapes Made in Maranello o que? —Con tono burlón
—Er… necesitamos mejorar en el cualifáin, para ponerme delante de él los sábados. Si no, lo llevo crudo aunque como diría Napoleón, "ni los rusos ni los españoles se rinden nunca".
—Desde que lees libros de historia militar te has vuelto insoporteibol, Nano.
—Pos a ver si te los lees tú, botarate, que su tiempo me lleva y me lo quito de bicicletear por ahí, no como tú, que me han dicho que has acabado con todas las reservas de mojitos de Tarifa este verano.
—Desde que también tienes tuister estás insoporteibol, Nano.
—Esto parece un episodio de "Escenas de matrimonio", Virutas… eres un jartible.

Y el bicampeón, aun sudoroso tras el trajín de la carrera hindú, se fue caminando al camión para darse una ducha rápida y ponerse algo menos pegajoso dispuesto a rumiar en la carrera de abudhabideña.

Si le preguntas a Vettel, que lleva cuatro victorias de cuatro carreras, te respondería algo parecido, pero de otra manera:

Esto es de lo que estaba hablando.
—¿eso no es lo que dices por la radio cuando ganas?
Es que eso era de lo que estaba hablando.
—¿Y no te sabes otra fraseja más original?
Virutas, no me toques los cataplines que voy líder y he ganado cinco carreras este año.
—Si, pero se te acusa de que no ganas sin un coche superior.
—Bueno, tío… pero gano y punto pelota. Que se busquen la vida, que también tragué lo mío cuando el coche no corría. Que le pregunten a Schumacher las malas noches que anda pasando porque el Mercedes es un carromato.
—¿Y si tuvieras peor coche, que?
—Pero no lo tengo, enterao. Esto es lo que hay, dedito parriba en lo que queda de año, y también levantaría el Frigopié si no me fuera a caer...

… y allí se quedó el señor líder, con pinta de querer quitarnos la emoción en lo que queda de campeonato tal y como hizo los dos años previos.

 

Alonso dice por activa y pasiva que si, que el Campeón acabará siendo él. Pero lo mismo dice Kimi y va mucho peor, y Webber tampoco se borra de la lista de posibles candidatos. Los de McLaren se callan porque se ven lejos de esta posibilidad. El pescao no está del todo vendido pero esto parece cosa de dos: el que pilota como nadie y el que tiene un coche como el de ninguno; el primero ha repellado 100 puntos de cien posibles en las últimas cuatro pruebas, y el de colorao 48, con la consiguiente pérdida del liderato a pesar de carrerones como el de ayer.

En el ballet de la F1 hay que aprobar todas las asignaturas y se te pueden dar muy bien las matemáticas, pero sin el latín, no pasas de curso, y esto es un poco lo que le pasa a Ferrari; les falla el pepino, que es justo donde los Blues Brothers han dado con unos brotes verdes cuando más se les necesitaba, al final de la temporada. Los chicos de azul sorprendían -desagradablemente- al respetable con un inicio de temporada más bien grisáceo, pero las mejoras implementadas por Adrian Newey del verano hacia acá, la canción es otra y todos padecen. Lotus sigue sin ganar carrera alguna, McLaren pierde pie con el que fuera el coche a batir, Ferrari lideró contra todo pronóstico durante casi media temporada con un coche chungaleta, pero es la constancia azul la que recibe dividendos a la postre (constancia que también atesora ALO). Y ya se sabe, el que ríe el último...

No es de ser agoreros pensar que este campeonato lo-va-a-ganar-un-coche-azul. Puede que ocurra, o puede que no, no somos Paco Porras "el adivino de las lechugas", pero el letal ritmo que ha alcanzado el RB8 en estos compases finales de la temporada con esas cuatro victorias consecutivas (siete de diecisiete en todo el año) no dejan mucho espacio a la esperanza al resto.

Nadie debería dudar de la calidad deportiva del bicampeón de Heppenheim, pero cierto es que antes del verano su desempeño, resultados en mano, fue incluso peor que el de su socio Marcos Webber. Esto era así hasta que algo cambió en el coche azul, que de golpe clasificaba como ninguno, pasaba por los sectores como Atila, y el propio WEB subía en la tabla como por arte de magia hasta donde jamás soñó al principio del año. La mejora en el coche es más que evidente y la prueba está en las velocidades adquiridas en los sectores de características similares a aquellos donde antes palmaba, la velocidad punta en lugares donde hasta ahora se hundía en los registros, etc…

¿Quienes serían Harry El Sucio sin su Magnum 357, Darth Vader sin su espada láser o Nacho Vidal sin su trabuco-como-un-bote-de-Fruco? Pues un policia fascistoide y ultraviolento que suele terminar sus frases más celebradas asesinando a sus interlocutores, un líder extraterrestre con mala baba y poderes sobrenaturales, y un actor de limitadas capacidades dramáticas pero con indudables habilidades y dotes personales. Pero ninguno de ellos perdería su esencia sin su herramienta de trabajo, las ganas serían las mismas, y muy probablemente buscarían la manera de adquirir algún remedo de su aderezo laboral que les llevase a su situación de dominio, ya fuera por las calles de San Francisco, en una galaxia muy lejana, o en un set de rodaje de una peli guarra… o en un circuito de carreras.

La espada láser roja del Jedi Alonso es más corta que la azul del alemán, pero si has visto las dos trilogías, no ocurre lo mismo que en las pelis de Nacho Vidal… en ellas, el tamaño no importa, sino eso de 'La Fuerza'. En la F1 la historia ha demostrado que tampoco con una ventaja puntual -aunque capital como es el coche- te lo puedes llevar de manera certificada. Tienes que atinar con las estrategias, las paradas, la fiabilidad, el pilotaje y porque no, la suerte.

Si no hubiera sido por las mejoras implementadas en el Lego2012, no se hubiera podido saltar por encima de los McLaren, ni incluso dar caza al cojitránquico y renqueoso RB8 de Webber, pero si lo que está por venir no llega a tiempo, este Mundial, el tercero de la Era Alonso en Ferrari, se les puede escapar por los pelos. ¿Otro ahogamiento nada más tocar la playa, como en 2010? Esperemos que no, y que planten cara hasta la última vuelta del gepé de Brasil.

¿Quien se lo puede acabar llevando? Es evidente, Vettel, pero si quiere garantizárselo tendrá que ir a Maranello y clavarle una estaca en el pecho a ALO y a su gente mientras duermen, porque aun les queda mucha vida a pesar de que sólo queden tres carreras, porque siguen currando en su bala de plata. En peores se han visto los de rojo y han salido palante.

Como diría Yoda "la espadas láser están en alto" (a pesar de que una esté más alta que otra).

 

@VirutasF1

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